Las cataratas son una causa muy frecuente de pérdida de visión en la vejez. Aparecen cuando el cristalino, la lente natural del ojo, se vuelve progresivamente opaco y dificulta que la luz llegue con claridad a la retina. Aunque suelen avanzar despacio, pueden afectar a actividades cotidianas como leer, cocinar, caminar con seguridad o conducir, y acabar generando dependencia si no se tratan a tiempo. 

A continuación, veremos qué son las cataratas, cuáles son sus síntomas, qué tipos existen, cómo se diagnostican y cómo su tratamiento puede ayudar a preservar la autonomía y la calidad de vida.

Tabla resumen

Definición Opacificación progresiva del cristalino que provoca visión borrosa y pérdida de calidad visual, especialmente en personas mayores.
Causas Envejecimiento, diabetes, tabaquismo, exposición solar, traumatismos, uso prolongado de corticoides y algunas causas congénitas o metabólicas.
Tipos Nucleares, seniles, metabólicas, congénitas, traumáticas, tóxicas, corticales y subcapsulares posteriores, según su causa o la zona del cristalino afectada.
Síntomas Visión borrosa, deslumbramiento, halos, peor visión nocturna, colores apagados y, a veces, visión doble en un ojo.
Diagnóstico Historia clínica, exploración oftalmológica y examen ocular con dilatación pupilar; a veces se añaden pruebas complementarias.
Tratamiento Seguimiento cuando los síntomas son leves y, si ya afectan a la vida diaria y a la autonomía, cirugía para sustituir el cristalino opaco por una lente intraocular.

 

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas son una alteración del cristalino que hace que este pierda transparencia y se vuelva opaco. Como consecuencia, la visión deja de ser nítida y aparecen problemas como visión borrosa, deslumbramiento o dificultad para ver de noche. Se trata de un problema muy frecuente en edades avanzadas y es una de las principales causas de discapacidad visual y ceguera en el mundo.

En las personas mayores, esta pérdida de visión puede ir mucho más allá del ojo. Puede dificultar la lectura, la preparación de la comida, el control de la medicación o la movilidad fuera de casa. Cuando las cataratas progresan, esa limitación visual puede traducirse en más inseguridad, más riesgo de caídas y mayor necesidad de ayuda.

 

¿Cuáles son los síntomas de cataratas?

Las cataratas suelen desarrollarse lentamente y, al principio, pueden pasar desapercibidas. Con el tiempo, los síntomas más frecuentes son: 

  • Visión borrosa o como si hubiera una neblina.
  • Colores más apagados o amarillentos.
  • Sensibilidad a la luz y deslumbramiento.
  • Halos alrededor de las luces.
  • Mayor dificultad para ver por la noche.
  • Necesidad de más luz para leer.
  • Visión doble en un solo ojo en algunos casos. 

Estos síntomas pueden traducirse en problemas muy concretos: dejar de conducir, tropezar con más frecuencia, evitar salir solas o necesitar ayuda para tareas que antes realizaban con autonomía. Ese impacto funcional es clave para decidir cuándo conviene valorar la cirugía.

 

¿Qué tipos de cataratas existen?

Las cataratas pueden clasificarse por su localización dentro del cristalino o por su causa. Conocer el tipo ayuda a entender mejor sus síntomas y su evolución.

Cataratas nucleares

Afectan al centro del cristalino. Son muy frecuentes con el envejecimiento y suelen empeorar sobre todo la visión de lejos. En fases iniciales algunas personas notan incluso que leen mejor sin gafas, pero es una mejoría engañosa y temporal.

Cataratas seniles

El término “catarata senil” se utiliza para referirse a la catarata relacionada con la edad, que es la más frecuente en la vejez. Se asocia al envejecimiento natural del cristalino.

Cataratas metabólicas

Se relacionan con alteraciones metabólicas, especialmente la diabetes. En estos casos, el cristalino puede opacificarse antes y la pérdida de visión puede acelerar situaciones de dependencia si, además, coexisten otras enfermedades propias de la edad.

Cataratas congénitas

Están presentes al nacer o aparecen en los primeros meses de vida. Pueden deberse a causas genéticas, metabólicas o a infecciones durante el embarazo.

Cataratas traumáticas

Aparecen tras un golpe o una lesión ocular. Pueden afectar a un solo ojo y su evolución depende del tipo y la intensidad del trauma.

Cataratas tóxicas

Se asocian a la exposición prolongada a determinados fármacos o sustancias, sobre todo corticoides. Esto puede ser relevante en edades avanzadas, porque muchas personas toman estos medicamentos durante largos periodos por enfermedades crónicas.

Cataratas corticales

Se desarrollan en la periferia del cristalino y pueden avanzar hacia el centro. A menudo producen deslumbramiento y problemas para ver con claridad cuando la luz es intensa.

Cataratas subcapsulares posteriores

Se sitúan en la parte posterior del cristalino. Suelen dar mucha molestia con la luz, peor visión al leer y más dificultad en ambientes muy iluminados.

 

Causas y factores de riesgo

La causa principal de las cataratas es el envejecimiento del cristalino. Con los años, sus proteínas se alteran y pierde transparencia. Además de la edad, aumentan el riesgo la diabetes, la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, el tabaco, el alcohol en exceso, la obesidad, lesiones o cirugías oculares previas y el uso prolongado de corticoides.

Cuando aparecen en personas mayores, no detectarlas o no tratarlas puede agravar otras situaciones de vulnerabilidad: más caídas, menos actividad fuera de casa, pérdida de seguridad al caminar y mayor necesidad de apoyo familiar o profesional.

 

 

Diagnóstico y Tratamiento de las Cataratas

El diagnóstico y el tratamiento de las cataratas buscan confirmar la causa de la pérdida visual y valorar si ya está afectando a la vida diaria. En personas mayores, la decisión de tratar no depende solo de “cuánto se ve”, sino también de cómo esa visión está condicionando la autonomía, la seguridad y la participación en actividades cotidianas. 

¿Cómo se diagnostican las cataratas?

El diagnóstico lo realiza el oftalmólogo mediante historia clínica, exploración visual y examen del ojo, habitualmente con la pupila dilatada. En algunos casos se añaden pruebas para preparar la cirugía o descartar otros problemas oculares.

Tratamiento: La cirugía como solución definitiva

Cuando las cataratas todavía son leves, puede bastar con revisar la graduación, mejorar la iluminación o adaptar algunas tareas. Sin embargo, la única forma de eliminar la catarata es la cirugía. Suele recomendarse cuando la pérdida de visión ya interfiere con actividades habituales como leer, cocinar, reconocer caras, controlar la medicación o moverse con seguridad.

¿En qué consiste la operación de cataratas?

La cirugía consiste en retirar el cristalino opaco y sustituirlo por una lente intraocular artificial. Es un procedimiento muy frecuente, normalmente ambulatorio y, en general, seguro y eficaz. La recuperación suele ser rápida, aunque depende de cada persona y de si existen otras enfermedades oculares.

 

Prevención y cuidado

No siempre se pueden prevenir por completo, sobre todo cuando se relacionan con la edad, pero sí es posible reducir algunos riesgos: proteger los ojos del sol con gafas adecuadas, no fumar, controlar bien la diabetes, revisar con el médico el uso prolongado de corticoides y acudir a revisiones oftalmológicas periódicas. 

En estos casos, la prevención también debe orientarse a evitar dependencia. Si ya hay pérdida de visión, conviene adaptar la iluminación del hogar, extremar la precaución en escaleras y desplazamientos, revisar la conducción y pedir ayuda cuando la visión empieza a comprometer la seguridad. Estas medidas no sustituyen al tratamiento, pero pueden ayudar a prevenir caídas, aislamiento y pérdida de autonomía mientras se valora la cirugía.

Recursos de interés

Contar con información fiable y con profesionales de referencia es fundamental cuando las cataratas empiezan a afectar a la seguridad, a la movilidad o a la autonomía. Estos recursos pueden ayudar a resolver dudas y a tomar decisiones con más criterio.

 

Publicaciones, documentos técnicos y websites con información:

 

Contactos expertos en cataratas:

 

Guía de preguntas frecuentes sobre las Cataratas

 

¿Cuál es la principal causa de las cataratas?

La causa principal es el envejecimiento del cristalino. Aun así, también pueden influir la diabetes, el tabaco, la exposición solar, los traumatismos o el uso prolongado de corticoides.

 

¿Qué pasa si uno no se opera de cataratas?

Las cataratas pueden seguir avanzando y provocar cada vez más pérdida de visión. En personas mayores, esto puede traducirse en más caídas, menos autonomía y mayor dependencia. A nivel global, las cataratas siguen siendo una de las principales causas de ceguera cuando no se tratan.

 

¿Cuándo es el momento de operar las cataratas?

No depende solo de cuánto ha avanzado la opacidad, sino de cómo afecta a la vida diaria. Suele plantearse cuando dificulta leer, cocinar, desplazarse con seguridad, conducir o realizar tareas habituales.

 

¿Qué opción es mejor, el láser o la lente intraocular?

No son alternativas equivalentes. La lente intraocular forma parte de la cirugía habitual, porque sustituye al cristalino opaco. El láser puede utilizarse en algunos casos para realizar parte del procedimiento, pero no reemplaza a la lente.

 

¿Puede uno quedarse ciego si no se opera de cataratas?

Sí, si las cataratas siguen progresando y no se tratan, pueden causar una pérdida visual severa e incluso ceguera. Por eso es tan importante no normalizar una caída progresiva de visión en la vejez y consultar cuando ya afecta a la vida diaria.

 

¿Pueden volver a salir las cataratas después de la operación?

La catarata original no vuelve a salir porque el cristalino opaco se retira. Lo que sí puede ocurrir meses o años después es una opacificación de la cápsula posterior, que puede volver a enturbiar la visión y suele tratarse con láser.

 

¿Es segura la cirugía de cataratas en personas muy mayores?

En general, sí. La edad por sí sola no suele ser una contraindicación. Lo importante es valorar el estado general, otras enfermedades oculares y los objetivos funcionales de la persona. En muchos adultos muy mayores, la cirugía puede mejorar la visión y reducir limitaciones que favorecen la dependencia.

 

¿Cómo ve una persona con cataratas?

Suele describir una visión borrosa o nublada, colores apagados, más deslumbramiento y peor visión nocturna. A veces también aparecen halos alrededor de las luces o visión doble en un ojo. 

 

Glosario

Este glosario reúne algunos conceptos clave para entender mejor las cataratas y su impacto en la visión.

  • Cristalino: lente natural del ojo que ayuda a enfocar las imágenes. Cuando se vuelve opaco, aparecen las cataratas.
  • Lente intraocular: lente artificial que se coloca durante la cirugía para sustituir el cristalino opaco.
  • Opacificación: pérdida de transparencia de una estructura del ojo, como el cristalino. En las cataratas, esta opacificación impide que la luz pase con normalidad y hace que la visión se vuelva borrosa o nublada.
  • Agudeza visual: capacidad para ver con nitidez los detalles de un objeto a una determinada distancia. Cuando disminuye, puede resultar más difícil leer, reconocer caras, caminar con seguridad o realizar tareas cotidianas con autonomía.
  • Deslumbramiento: molestia intensa ante la luz, muy frecuente en las cataratas, sobre todo al conducir de noche o en ambientes muy iluminados.