La estimulación cognitiva para adultos mayores reúne actividades orientadas a trabajar capacidades como memoria, atención, lenguaje, orientación, razonamiento y planificación.

No se trata únicamente de resolver pasatiempos. Una conversación, aprender una habilidad, cocinar siguiendo una receta, recordar acontecimientos o participar en actividades culturales también puede suponer un reto cognitivo.

El National Institute on Aging señala que determinados programas de entrenamiento cognitivo han mostrado beneficios en habilidades concretas, aunque advierte de que no existe evidencia suficiente para atribuir los mismos resultados a cualquier aplicación comercial de “entrenamiento cerebral”.

Qué es la estimulación cognitiva y para qué sirve en adultos mayores

La estimulación cognitiva busca mantener activas diferentes funciones mentales mediante tareas significativas y ajustadas a las capacidades de cada persona.

En personas sin deterioro puede incorporarse como parte de un envejecimiento activo. Cuando existe deterioro cognitivo o una demencia, las actividades deben adaptarse y perseguir objetivos realistas relacionados con bienestar, participación y mantenimiento de capacidades.

Qué capacidades se pueden trabajar

La estimulación puede centrarse en diferentes áreas en función de las necesidades.

Memoria, atención, lenguaje y funciones ejecutivas

La memoria puede trabajarse recordando acontecimientos, utilizando fotografías o relacionando nombres con historias.

La atención puede entrenarse buscando elementos concretos en un texto o identificando diferencias. El lenguaje se estimula mediante conversación, lectura, descripción de imágenes o búsqueda de palabras.

Las funciones ejecutivas intervienen en tareas como planificar una compra, ordenar los pasos de una actividad o resolver un problema cotidiano.

Ejercicios de estimulación cognitiva para adultos mayores

Los mejores ejercicios de estimulación cognitiva no tienen que ser complicados. Deben representar un reto suficiente para mantener la atención sin generar frustración constante.

Ejercicios de memoria

Puede mostrarse una imagen durante unos minutos y después pedir que se recuerden detalles. También pueden utilizarse fotografías familiares para evocar nombres, lugares o acontecimientos.

Otra posibilidad consiste en leer una pequeña noticia y conversar posteriormente sobre sus ideas principales.

Ejercicios de atención y cálculo

Ordenar números, realizar cálculos sencillos relacionados con compras o localizar determinadas letras en una página permite trabajar atención y procesamiento.

Es preferible relacionar estas tareas con situaciones cotidianas en lugar de convertir toda la estimulación en fichas escolares.

Actividades de lenguaje y orientación

Nombrar objetos de una categoría, terminar refranes, describir una fotografía o explicar una receta son ejercicios sencillos de lenguaje.

Para trabajar orientación pueden utilizarse calendarios, conversaciones sobre el día y las actividades previstas o referencias a acontecimientos recientes.

Cómo adaptar los ejercicios al nivel de cada persona

Una actividad demasiado sencilla puede resultar aburrida y una demasiado difícil puede generar rechazo.

Lo adecuado es ajustar duración, dificultad y cantidad de ayuda. La persona debería poder experimentar éxito y participar activamente.

También conviene tener en cuenta problemas de visión, audición, movilidad o nivel educativo para evitar interpretar una dificultad sensorial como un problema cognitivo.

Estimulación cognitiva en personas con deterioro cognitivo o demencia

Cuando existe deterioro cognitivo, las actividades deben adaptarse al diagnóstico y a la fase evolutiva.

El objetivo no es poner continuamente a prueba a la persona. Repetir preguntas para demostrar que ha olvidado algo puede aumentar frustración y ansiedad.

En personas con Alzheimer u otros tipos de demencia, actividades como música conocida, reminiscencia, tareas domésticas sencillas o conversaciones estructuradas pueden resultar más significativas que ejercicios abstractos.

La evidencia también señala que la salud cognitiva se relaciona con otros hábitos. Mantener actividad física, participar socialmente, cuidar la audición, dormir adecuadamente y controlar problemas de salud forman parte de un enfoque más amplio.

 


Fuentes:

  1. Neuron Up. Beneficios de la estimulación cognitiva en personas mayores.
  2. Cuidum. Ejercicios de estimulación cognitiva para mayores.
  3. Unir. Estimulación Cognitiva.
  4. Emera Group. Estimulación cognitiva para adultos mayores: qué es y beneficios