Los niños con discapacidad, siempre y cuando se valore positivamente, tienen que ser integrados en centros ordinarios de educación. Si no es posible, tienen que matricularse en un centro de educación especial. El equipo de asesoramiento y orientación psicopedagógica (EAP) realizará una valoración multidisciplinar de las necesidades educativas especiales de un alumno determinado y de sus posibilidades. Hará un dictamen y orientará ningún el centro que considere más idóneo.
Los niños con discapacidad, siempre y cuando se valore positivamente, tienen que ser integrados en centros ordinarios de educación. Si no es posible, tienen que matricularse en un centro de educación especial. El equipo de asesoramiento y orientación psicopedagógica (EAP) realizará una valoración multidisciplinar de las necesidades educativas especiales de un alumno determinado y de sus posibilidades. Hará un dictamen y orientará ningún el centro que considere más idóneo.