Los robots asistenciales ya no son ciencia ficción: empiezan a formar parte del día a día en residencias, hospitales y, poco a poco, también en los hogares. Si cuidas de una persona mayor o en situación de dependencia, es normal que te preguntes si un robot para personas mayores puede ser realmente útil, si sustituirá el trato humano o si solo es una moda cara.
La realidad es que, bien utilizados, estos dispositivos pueden mejorar la autonomía personal, reforzar la seguridad y aliviar parte de la carga del cuidador, sin dejar de necesitar a las personas al centro del cuidado.
Qué son los robots asistenciales y para qué sirven
Los robots asistenciales son dispositivos robóticos diseñados para apoyar a personas mayores o dependientes en tareas del día a día: recordar medicación, avisar ante una caída, facilitar la comunicación con la familia o simplemente hacer compañía. Pueden tener forma humanoide, de pequeño asistente de sobremesa, de animal interactivo o incluso de carro que se mueve por la residencia.
Su objetivo principal no es sustituir a los profesionales ni a la familia, sino:
- Favorecer la autonomía personal, ayudando a que la persona pueda permanecer más tiempo en su entorno habitual.
- Reducir el sentimiento de soledad y el aislamiento social.
- Apoyar el control de la salud, con recordatorios, seguimiento de hábitos o conexión con servicios sanitarios.
- Descargar tareas repetitivas para que el personal pueda centrarse en el cuidado emocional y clínico.
Diversas revisiones científicas apuntan a que, cuando se integran bien en la rutina, los robots para el cuidado de personas mayores pueden reducir síntomas depresivos y ansiosos, mejorar la calidad de vida y la interacción social, aunque la evidencia todavía es limitada y se sigue investigando su impacto a largo plazo.
Tipos de robots para personas mayores: funciones y ejemplos
No todos los robots asistenciales hacen lo mismo. Conviene conocer los principales tipos para decidir qué podría ayudar más en tu caso.
Robots acompañante o sociales
Son los llamados robots acompañante para adultos mayores, centrados en la interacción emocional y social. Hablan, responden, proponen actividades y “se hacen querer”.
Funciones habituales:
- Conversar y hacer compañía: charlas sencillas, preguntas sobre el día, juegos de memoria.
- Estimulación cognitiva: ejercicios de atención, memoria, música, lectura de noticias.
- Recordatorios: medicación, citas médicas, beber agua, moverse un poco.
- Conexión con la familia: videollamadas, envío de mensajes o fotos.
Robots de asistencia física y movilidad
Estos robots se orientan a las necesidades más “prácticas” del día a día. Son muy adecuados para personas con ciertos tipos de discapacidad.
Funciones habituales:
- Ayuda para trasladar objetos: llevar medicación, ropa, bandejas de comida.
- Soporte en la movilización: en prototipos más avanzados, ayudar a cambiar de postura o colaborar en tareas de higiene.
- Transporte interno en centros: llevar material entre plantas, lo que ahorra tiempo al personal.
Robots de monitorización y seguridad en el hogar
Pensados para personas mayores que quieren envejecer en casa, pero necesitan un plus de seguridad.
Funciones habituales:
- Vigilancia discreta: detectar posibles caídas o patrones de movimiento extraños.
- Monitorización de constantes o hábitos: sueño, actividad, toma de medicación.
- Alertas automáticas a familiares o servicios de emergencia si algo no va bien.
- Integración con hogares inteligentes: control de luces, persianas, temperatura o cerraduras.
Estos sistemas suelen combinar robots móviles con sensores y asistentes de voz. En España se están estudiando especialmente los asistentes de voz y los entornos inteligentes, con resultados prometedores en organización diaria y sensación de compañía.
Robots de rehabilitación y terapia
Más presentes en centros sanitarios o de rehabilitación, pero cada vez con más aplicaciones en geriatría.
Funciones habituales:
- Ejercicios de fisioterapia o movilidad guiados mediante juego.
- Programas de estimulación cognitiva personalizados, adaptados al rendimiento de la persona.
- Seguimiento de evolución en fuerza, equilibrio o funciones cognitivas, lo que ayuda a los profesionales a ajustar el tratamiento.
Varios estudios señalan que este tipo de robots pueden mejorar la adherencia al tratamiento y hacer más atractiva la rehabilitación, aunque aún se necesitan más investigaciones para confirmar sus beneficios a largo plazo.
Retos y consideraciones en su uso
Aunque las ventajas son claras, los robots de asistencia para mayores también plantean retos importantes que conviene tener en cuenta antes de incorporarlos a la vida diaria de una persona mayor.
Algunos de retos de los robots asistenciales más relevantes son:
- Coste y acceso: muchos robots asistenciales siguen siendo caros, y no todas las familias ni residencias pueden asumir su compra o mantenimiento.
- Usabilidad: si la interfaz no es sencilla, la persona mayor puede frustrarse y abandonar su uso.
- Privacidad y protección de datos: muchos robots recopilan información sobre rutinas, salud o emociones.
- Riesgo de sustituir relaciones humanas: los expertos insisten en que la tecnología debe ser un apoyo, nunca un sustituto del contacto con familiares ni profesionales.
- Aceptación por parte de la persona mayor y de la familia: no todo el mundo se siente cómodo con un robot en casa.
Por eso, antes de incorporar un robot para personas mayores, es importante valorar el grado de dependencia personal, las preferencias de la persona, sus capacidades cognitivas y el contexto familiar.
Futuro de los robots asistenciales para personas mayores
El futuro apunta a que los robots asistenciales serán cada vez más inteligentes, personalizados y conectados. El envejecimiento de la población, la falta de profesionales y el deseo de envejecer en casa están acelerando la investigación y la implantación de estas soluciones, especialmente en países como Japón o en varios países europeos.
En un futuro veremos robots capaces de aprender hábitos y preferencias, una mayor integración con los servicios sanitarios, protocolos claros y bien definidos de ética y protección de datos y el desarrollo de entornos inteligentes donde robots, sensores y asistentes de voz trabajen juntos para apoyar la autonomía personal de nuestros mayores.
Sin embargo, todos los expertos coinciden en algo esencial: el cuidado seguirá siendo profundamente humano. La tecnología aporta seguridad, eficiencia y compañía, pero el afecto, la escucha y la toma de decisiones compartida seguirán siendo responsabilidad de personas reales.
Fuentes
- Costanzo, M., Smeriglio, R., & Di Nuovo, S. (2024). New technologies and assistive robotics for elderly: A review on psychological variables. Archives of Gerontology and Geriatrics Plus.
- López-Durán, A., Martínez-Ramón, J. P., Méndez, I., & Ruiz-Esteban, C. (2025). Robots de asistencia social y entornos inteligentes en el bienestar psicológico de las personas mayores: una revisión sistemática. Anales de Psicología, 41(2), 245-266.
- Intuition Robotics. (s. f.). ElliQ | Companion robot for seniors, older adults & aging loved ones.
- MedTech News. (2025). Socially assistive robots in elder care: A comprehensive analysis.
- Modrón Lecue, I. (2025, 14 enero). Del bot social al hogar inteligente: la tecnología que cuida y acompaña a las personas mayores. RTVE.
- Reuters. (2025, 28 febrero). AI robots may hold key to nursing Japan’s ageing population.
- Tecnofuturo. (s. f.). Ética en cuidado robótico para personas mayores: consejos.