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Foto de la entrega de los Premios Vida Sana 2022 al CEIP Severo Ochoa

Nos comimos al virus... ¿y ahora qué?

El papel de la escuela en relación con la salud es muy importante, al tratarse de un contexto desde el que se deben promover y practicar los hábitos de vida saludable (HHVS) entre toda la comunidad educativa. 

Si ustedes tienen hijos en edad escolar o tienen la fortuna de tener uno de los mejores trabajos del mundo —el de enseñar—, seguro que también son paladines de los hábitos de vida saludable (HHVS), por tratarse de una serie usos y conductas que están en la base de la creación de posibilidades para poder desarrollar una vida plena. 

Las personas consideramos en general que la salud pertenece a ese tipo de estados del cuerpo y la mente que damos por sentados cuando podemos disfrutar de ellos. Estamos sanos y nos parece normal estarlo, aunque a veces no pongamos todos nuestros sentidos en ello. 

De manera análoga, los docentes, a veces, damos por hecho que todos los alumnos aprenden de manera natural. Lo que a priori nos parece lógico, si todo sucede como habíamos planeado, es que los niños aprendan. Hasta que un día aparece algún problema de salud o alguna dificultad de aprendizaje que nos obliga a replantearnos las cosas, revisar nuestras costumbres y prácticas para, quizás, darnos cuenta de que estamos cometiendo algún error. 

Aprendizaje y salud

El aprendizaje y la salud tienen en común que precisan del desarrollo y consolidación de una serie de conocimientos, procesos y actitudes que nos mantengan en disposición de estar sanos y ser capaces de aprender. Los hábitos que conectan a una persona con el aprendizaje, quizás se parecen a los que la conectan con ser una persona saludable. Mens sana in corpore sano, como escribiera —aunque con un objetivo distinto al que aquí nos ocupa— el autor romano Juvenal. En efecto. Supongo que estarán de acuerdo conmigo en que cuando no estamos bien, aprendemos peor.

La comunidad educativa del C.E.I.P. Severo Ochoa de Málaga siempre ha tenido muy presente esa conexión entre aprendizaje y salud de la que hablamos. Y añadiendo tecnología, juego y reto —en un momento tan complejo como el de la vuelta a las clases presenciales después del confinamiento provocado por la pandemia del Covid-19—, consiguió ganar el Premio Vida Sana 2022 convocado por la Fundación Caser y la Junta de Andalucía, en la categoría de Creciendo en Salud, con el proyecto “Si buenos hábitos tenemos, al virus nos lo comemos”.

Los reconocimientos y premios para centros educativos como el nuestro tienen un valor que no es fácil de apreciar a simple vista. Por eso nos gustaría compartirlo también con vosotros. Porque no se trata sólo de lo importante que es la salud para una comunidad educativa como la nuestra —la salud del alumnado, la salud de las familias, mayoritariamente compuestas por personas en serio riesgo de exclusión social, la salud del profesorado y el personal de administración y servicios—; es también el esfuerzo que supone para todos librar esta batalla continua contra las dificultades, las desigualdades y el cierto ostracismo social al que parecemos condenados en ocasiones.

El sabor del éxito saludable

Ganar certámenes como el convocado desde el año 2017 por la Fundación Caser y la Junta de Andalucía, está muy bien, qué duda cabe. Se disfruta mucho, profesionalmente. Nos oxigena, nos pone las pilas, nos da ganas de continuar para tratar de ir más allá… Pero sobre todo tiene un gran valor experiencial para nuestro alumnado. Le enseña a reconocer lo importante que es tratar de desarrollar una vida saludable, a valorar más lo que hace (y cómo lo hace) de manera cotidiana; a colaborar mejor, a dar lo mejor de sí mismo para buscar un cambio en sí mismo y a su alrededor. También le enseña a disfrutar en contextos y situaciones con los que no suele estar muy familiarizado. 

Con todo, creemos que el verdadero sabor del éxito en relación con los HHVS es el de las pequeñas y sostenidas victorias cotidianas, que son las que pueden posibilitar un cambio de costumbres que desemboquen con el paso del tiempo en la consolidación de esa competencia para valorar la importancia el desarrollo de una vida sana. Ganar cada día un desayuno más saludable, saber que un vaper no es un juguete inofensivo, descansar mejor, etc… Este es el mejor premio para nuestro alumnado, el que consigue ganar cada día.


En definitiva, desde el C.E.I.P. Severo Ochoa de Málaga quisiéramos comenzar este 2023 enviando un saludable mensaje de optimismo, esperanza e ilusión. Todos juntos hemos sido capaces —con responsabilidad y solidaridad— de “comernos al virus” fomentando la adquisición de HHVS (más allá de los específicos relacionados con el Covid-19). Pero recordemos todos los días en todos nuestros centros educativos: ser una persona sana y serla todos los días, es el verdadero éxito al que debemos aspirar en las escuelas. Estar sanos para aprender. Aprender a estar sanos. Gracias por invertir en salud y educación.


Luis López-Cano Aguado.
Maestro de P.T. en el C.E.I.P. Severo Ochoa (Málaga).

 

Foto de la entrega de los Premios Vida Sana 2022 al CEIP Severo Ochoa

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