Cargando...

Foto de la pierna de una mujer con un autoinyector para pincharse la adrenalina

Alimentos,  fármacos  y picaduras de himenópteros, principales desencadenantes

En el marco de la Semana Mundial de la Alergia, celebrada del 13 al 19 de junio, la Organización Mundial de Alergia (WAO, por sus siglas en inglés) ha elegido este año 2021 el eslogan “Be aware. Be prepared. Save lives” (Sea consciente. Estar preparado. Salva vidas). Así, pretende subrayar la importancia de lograr una mayor concienciación, educación y difusión sobre el conocimiento de la anafilaxia, tanto a pacientes como a sanitarios.

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) se ha sumado por undécimo año consecutivo a la iniciativa de la WAO, divulgando información acerca de la misma.

La anafilaxia es una reacción alérgica grave de instauración rápida y potencialmente mortal. En términos clínicos, se trata de un síndrome complejo, desencadenado por mecanismos inmunitarios o no, con aparición de síntomas y signos sugestivos de una liberación generalizada de mediadores de mastocitos y basófilos, tanto en la piel (eritema, prurito generalizado, urticaria, angioedema) como en otros órganos (gastrointestinal, respiratorio o cardiovascular).

 

La anafilaxia: ¿una cuestión de edad?

La incidencia de la anafilaxia por cualquier causa en España oscila entre los 50 y los 112 episodios por cada 100.000 personas al año. Las causas más frecuentes de anafilaxia son alimentos, fármacos y picaduras de himenópteros.

La importancia relativa de cada uno de ellos varía en nuestra área geográfica en función de la edad: los alimentos son la causa más importante en la infancia y los fármacos son la más frecuente en los adultos. En este sentido, la SEAIC ha elaborado una infografía en la que se detallan las causas más comunes de anafilaxia según la edad del paciente. Puedes consultarla a través del siguiente enlace.

“Según la edad, los alimentos con más frecuencia implicados son frutas, frutos secos, marisco y pescado; mientras que en los niños suelen ser el huevo, la leche, los frutos secos, el pescado y el marisco. Concretamente, en los niños de 0 a 4 años el riesgo de sufrir una anafilaxia es tres veces mayor que en el resto de los grupos, y la mayor incidencia se observa en los dos primeros años de vida”, explica el doctor Pedro Ojeda, alergólogo y coordinador de Comunicación de la SEAIC.

En cuanto a los fármacos que están más a menudo implicados en reacciones anafilácticas, se encuentran: los antiinflamatorios no esteroideos, los antibióticos betalactámicos, otros agentes antiinfecciosos no betalactámicos y los medios de contraste radiológicos. “El látex también constituye una causa a considerar en el ámbito sanitario, aunque su incidencia ha disminuido considerablemente en los últimos años. También y, concretamente en España, la alergia a Anisakis”, es otra causa frecuente, concluye el alergólogo.

 

El manejo del autoinyector salva vidas

La anafilaxia es una reacción alérgica grave cuyos síntomas y signos aparecen de forma rápida, en cuestión de minutos, por lo que requiere saber identificar esas señales, conocer claramente el protocolo de actuación y proceder de forma rápida para garantizar la supervivencia. “La educación del paciente y de sus familiares o cuidadores –en caso de que se trate de un niño– es fundamental”, señala el doctor David Baquero, alergólogo y responsable de Comunicación de la SEAIC.

En este sentido, es importante instruir a los pacientes alérgicos y a sus cuidadores o familiares en el manejo de los autoinyectores de adrenalina, los dispositivos que permiten al paciente suministrarse la dosis correcta del fármaco de una forma segura, para una mejor y más rápida actuación en caso de necesidad.

La SEAIC, en línea con la WAO, establece las pautas de actuación en el caso de que un paciente esté experimentando un episodio de anafilaxia:


1.  Túmbate con las piernas en alto. En el caso de que sientas dificultad para respirar, puedes sentarte. En ningún caso permanezcas de pie.
2.  Administra la adrenalina en el muslo. Ya sea epinefrina para inyectar, un autoinyector   o   una   jeringa   precargada,   debes   saber   cuándo   y   cómo administrarla.
3.  Llama a una ambulancia. Es necesario que los profesionales sanitarios puedan atenderte y valorar tu estado.
4.  Y recuerda: en caso de duda sobre si debes poner ya la adrenalina, más vale una dosis de adrenalina que arrepentirse por no haberla administrado.

 

Foto de la pierna de una mujer con un autoinyector para pincharse la adrenalina

Información adicional

  • Actualidad