El Servicio Riojano de Salud ha puesto en marcha, en colaboración con el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, CERMI La Rioja, el programa Presencia, una iniciativa pionera que combina inclusión laboral de personas con discapacidad y mejora de la atención a pacientes vulnerables en su llegada al Hospital Universitario San Pedro.
El programa contempla la convocatoria de tres plazas destinadas a personas con discapacidad que desempeñarán funciones de acogida, orientación y acompañamiento dentro del recinto hospitalario. El objetivo es facilitar el acceso al centro sanitario a personas con dificultades de movilidad, dependencia o necesidades especiales, reduciendo el estrés y la ansiedad que el circuito asistencial puede generar tanto en los pacientes como en sus familias.
La iniciativa ha sido presentada por la directora de Cuidados de Enfermería de Atención Hospitalaria del SERIS, Teresa Sufrate, y la presidenta del CERMI La Rioja, Manuela Muro. Según ha explicado Sufrate, “el programa nace con una doble vocación: fomentar la inclusión laboral y convertirse en una herramienta asistencial clave para mejorar la experiencia de las personas más vulnerables en el hospital”.
Los profesionales seleccionados -que desempeñarán funciones similares a las de celadores- se encargarán de la recepción de pacientes, el apoyo a la movilidad, la gestión de turnos a través de los sistemas de información y el acompañamiento físico hasta el destino dentro del centro. Uno de ellos estará ubicado de forma permanente en el hall de acceso a consultas, en horario de mañana y tarde, coincidiendo con los momentos de mayor afluencia.
Una atención clave en los momentos de llegada
El programa da respuesta a situaciones habituales en el acceso al hospital, como la llegada de pacientes acompañados por familiares que deben ausentarse momentáneamente para aparcar el vehículo. En estos casos, la figura de apoyo permitirá que la persona vulnerable no quede desatendida en un momento especialmente sensible.
El personal contará con chalecos identificativos y con equipamiento específico, como sillas de ruedas o paraguas, para garantizar una entrada más cómoda y segura al centro. Una vez en la zona de consultas, se encargarán también de gestionar los turnos en las pantallas habilitadas y de acompañar a los pacientes hasta su destino.
El servicio podrá solicitarse de forma anticipada por teléfono, correo electrónico o a través de la aplicación de Rioja Salud, lo que permitirá planificar mejor la atención desde el primer momento.
Por su parte, Manuela Muro ha subrayado que “contar con una figura que acompañe y esté presente va a suponer una reducción muy importante de la ansiedad”. Además, ha destacado que, aunque el programa está impulsado junto al CERMI, “no está pensado solo para personas con discapacidad, sino para cualquier persona que necesite acompañamiento”.
Muro también ha reivindicado el valor añadido que aportan las personas con discapacidad al entorno laboral: “Existe todavía una cierta duda social sobre su capacidad para desempeñar determinadas funciones, pero quienes hemos trabajado con ellas sabemos que su compromiso, entusiasmo e implicación son enormes”.
Con esta iniciativa, la sanidad riojana refuerza su apuesta por un modelo asistencial más accesible, humano e inclusivo, tanto para las personas usuarias como para los profesionales que forman parte del sistema sanitario.