Un estudio apunta a que la combinación de determinados probióticos con un extracto de granada rico en polifenoles podría ayudar a aliviar los síntomas del Síndrome de Intestino Irritable (SII). Esta investigación ha sido desarrollada por investigadores de la Universidad de Extremadura y especialistas del Complejo Hospitalario Universitario de Cáceres, perteneciente al Servicio Extremeño de Salud.
El informe, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, muestra resultados prometedores tanto en la mejora de síntomas digestivos como en el bienestar emocional de los pacientes, aunque los autores subrayan que se trata de hallazgos preliminares que deberán confirmarse en estudios más amplios.
Un ensayo clínico con resultados alentadores
El trabajo se llevó a cabo mediante un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado y doble ciego en el que participaron 21 personas diagnosticadas, con una edad media de 47,5 años.
Durante 60 días, los investigadores compararon la evolución de un grupo tratado con probióticos de los géneros Bifidobacterium y Lactobacillus junto a extracto de granada, frente a otro grupo que recibió placebo.
Los resultados reflejaron mejoras en la consistencia de las heces y una reducción del dolor abdominal y de los niveles de ansiedad. Además, los análisis sanguíneos mostraron cambios favorables en parámetros lipídicos, marcadores hepáticos y capacidad antioxidante, así como una disminución de indicadores relacionados con la inflamación y el estrés oxidativo.
La microbiota intestinal, clave en el estudio
Los investigadores señalan que los probióticos utilizados podrían favorecer la transformación de la punicalagina -un polifenol presente en la granada- en compuestos bioactivos como el ácido elágico y las urolitinas.
Estas sustancias, detectadas en muestras de orina de los participantes, podrían desempeñar un papel relevante en el funcionamiento del eje cerebro-intestinal, el sistema de comunicación bidireccional entre el intestino y el sistema nervioso central.
El investigador Mario Estévez destacó la importancia de avanzar en nuevas alternativas terapéuticas para el SII debido a su elevada prevalencia y al impacto que tiene en la calidad de vida de los pacientes, quienes cuentan actualmente con opciones limitadas de tratamiento.
El potencial de la granada y sus polifenoles
El estudio pone el foco en un extracto de granada con alta concentración de punicalagina, un potente antioxidante presente sobre todo en la piel y las membranas del fruto. Según los autores, esta elevada concentración favorecería la generación de metabolitos beneficiosos al interactuar con la microbiota intestinal.
Además, el extracto empleado procede de sistemas de producción sostenible en la región de Murcia, un aspecto que refuerza el interés por desarrollar ingredientes funcionales alineados con criterios de sostenibilidad.
Diversas investigaciones previas ya habían relacionado la punicalagina con posibles beneficios cardiovasculares, antiinflamatorios y neuroprotectores, lo que incrementa su interés científico como complemento en distintas patologías.
Próximos pasos a dar
Los autores insisten en la necesidad de ampliar la investigación con un mayor número de participantes para confirmar los resultados y profundizar en los mecanismos biológicos implicados.
El estudio fue presentado en el congreso anual de la Sociedad Española de Patología Digestiva y abre nuevas vías de investigación sobre estrategias terapéuticas basadas en la modulación de la microbiota intestinal mediante compuestos bioactivos de origen natural.
Si futuros estudios respaldan estos hallazgos, la combinación de probióticos y extracto de granada podría convertirse en una herramienta complementaria para el manejo del síndrome de intestino irritable.