La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado el denominado Plan 40-40, una iniciativa que supondrá el mayor proyecto de transformación de residencias y centros de día impulsado hasta ahora en la región.
La medida forma parte de una estrategia más amplia orientada a reforzar y modernizar los servicios públicos madrileños, especialmente en el ámbito de la atención a personas mayores y dependientes.
El plan prevé la creación de 8.000 nuevas plazas distribuidas entre 40 residencias y 40 centros de día, con una inversión superior a los 500 millones de euros. El proyecto se desarrollará mediante un modelo de colaboración público-privada.
Según lo anunciado por el Ejecutivo regional, al menos el 40 % de las plazas (unas 3.200) se integrarán en la red pública, mientras que el resto funcionará en régimen privado. Estas últimas podrán ser accesibles mediante ayudas del sistema de dependencia, entre ellas el conocido “cheque servicio”.
Un modelo residencial más parecido al hogar
Las nuevas instalaciones estarán diseñadas bajo un modelo de unidades de convivencia reducidas, con el objetivo de ofrecer un entorno más cercano y similar al doméstico.
Los espacios incluirán zonas comunes, cocina compartida, habitaciones personalizables y sistemas destinados a facilitar la conexión con las familias. Además, cada residente contará con un plan de atención individualizado, revisado periódicamente, y con un profesional de referencia encargado del seguimiento diario.
El plan contempla además la puesta en marcha de unidades especializadas para personas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, trastornos de salud mental, discapacidad intelectual o necesidades médicas complejas.
Asimismo, se habilitarán plazas temporales destinadas a procesos de recuperación tras hospitalización y programas específicos de apoyo a cuidadores.
Tecnología aplicada al cuidado y la atención sanitaria
El Plan 40-40 incorpora también herramientas tecnológicas orientadas a mejorar la atención y la seguridad de los usuarios.
Entre las medidas previstas destacan sistemas de telemedicina, habitaciones equipadas con instalación de oxígeno, dispositivos de control de movimiento y prevención de caídas, así como recursos destinados a la rehabilitación cognitiva y la estimulación sensorial.
Distribución en Madrid capital y municipios de la región
El desarrollo territorial del proyecto contempla la construcción de 20 residencias en la ciudad de Madrid, repartidas en 13 distritos, entre ellos San Blas-Canillejas, Vicálvaro, Hortaleza y Carabanchel.
A estas se sumarán otras 20 residencias y 20 centros de día en diferentes municipios madrileños, como Leganés, Móstoles, Alcalá de Henares, Alcobendas o Aranjuez, entre otros.
Espacios exteriores y proyectos intergeneracionales
Las futuras residencias y centros de día dispondrán de zonas ajardinadas y espacios al aire libre, además de iniciativas destinadas a combatir la soledad no deseada entre las personas mayores.
Entre las propuestas destaca el impulso de proyectos intergeneracionales, como la incorporación de escuelas infantiles en algunas residencias, con el objetivo de fomentar la convivencia y la relación entre distintas generaciones