El envejecimiento de la población se traduce en una mayor demanda de servicios sociosanitarios

El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y los cambios en las estructuras familiares están transformando las necesidades de atención en Navarra. En la Comunidad Foral, el 10 % de las personas mayores de 65 años presenta ya tres o más problemas de salud crónicos, un fenómeno que ha crecido un 42 % en la última década y que alcanza a casi 69.000 personas.

Ante este escenario, los departamentos de Salud y de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo del Gobierno de Navarra han elaborado el Diagnóstico de la Atención Sociosanitaria de Navarra, un documento que estará en participación pública del 28 de enero al 28 de febrero a través de la web institucional, como paso previo para actualizar la Estrategia Sociosanitaria.

Navarra cuenta con 140.000 personas mayores de 65 años, el 20,7 % de la población, y la tendencia seguirá al alza: las previsiones apuntan a que en 2038 este grupo representará el 25,7 %. El incremento de la esperanza de vida se traduce, además, en una mayor demanda de servicios sociosanitarios por el aumento de la pluripatología, la complejidad de los casos y la diversidad de perfiles de atención.

 

Patologías crónicas y soledad

El diagnóstico recoge que casi 69.000 personas presentan tres o más problemas de salud crónicos priorizados en la Estrategia de Cronicidad de Navarra. De ellas, el 76 % tiene 65 años o más. Por sexo, el informe señala que el 12,2 % de los hombres mayores de 65 años y el 7,8 % de las mujeres en ese mismo tramo de edad presentan tres o más patologías crónicas.

A este aumento de la cronicidad se suma el crecimiento de las limitaciones funcionales: según la Encuesta de Salud de España (2023), el 10,5 % de la población mayor de 55 años declara alguna limitación para actividades básicas de la vida diaria (como alimentarse, vestirse o asearse). El porcentaje es mayor en mujeres (12,5 %) que en hombres (8,2 %).

El informe también subraya el cambio en las estructuras familiares. En diez años, la proporción de personas de 65 y más años que viven solas ha pasado del 17,1 % al 22,6 %, con una diferencia marcada por género. Entre los mayores de 80 años, 4 de cada 10 mujeres (39,8 %) viven solas, frente a 2 de cada 10 hombres (19,3 %).

El diagnóstico señala, además, que quienes proporcionan cuidados son mayoritariamente mujeres, con vínculo familiar, de entre 45 y 65 años, y migradas, un colectivo que el documento considera prioritario por el impacto del cuidado en su salud física, mental y social.

Otro indicador destacado es el incremento de fallecimientos en centros hospitalarios: desde 2010 han aumentado un 38 % y han pasado de representar el 47,4 % del total de defunciones al 53,3 % en 2024.

 

Un enfoque preventivo y comunitario

Salud y Derechos Sociales apuestan por reforzar un enfoque preventivo, de promoción de la salud y de la autonomía desde una perspectiva comunitaria, con el objetivo de evitar, mitigar o retrasar la aparición de necesidades sociosanitarias complejas y garantizar una respuesta sostenible, especialmente en colectivos con mayores vulnerabilidades.

El documento se enmarca en lo previsto por el Anteproyecto de Ley Foral de Salud de Navarra, que plantea la elaboración de una Estrategia Sociosanitaria. Como paso previo, el Gobierno foral ha considerado necesario este diagnóstico, elaborado con metodología cuantitativa y cualitativa y un proceso participativo con más de 70 personas de distintos organismos y entidades, incorporando además la perspectiva de género por la feminización de los cuidados.

 

El envejecimiento de la población se traduce en una mayor demanda de servicios sociosanitarios

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