Uno de los aspectos que más preocupa a muchas personas mayores es la posibilidad de depender de otros. Sin embargo, el psiquiatra Bartolomé Freire, autor de La jubilación, una nueva oportunidad, considera que aceptar ayuda cuando es necesaria no implica perder autonomía, sino que puede contribuir precisamente a mantenerla.
La asistencia de familiares, cuidadores o profesionales puede facilitar que una persona continúe viviendo en su domicilio, mantenga sus rutinas habituales y conserve una mayor calidad de vida. Para ello, explica, es necesario superar el temor a reconocer las propias limitaciones y aprender a solicitar apoyo cuando sea preciso.
El especialista señala que rechazar sistemáticamente la ayuda puede terminar dificultando el funcionamiento diario y reducir aún más la independencia personal.
Mantener la capacidad de decidir
En situaciones de mayor dependencia, como puede ocurrir cuando una persona se traslada a una residencia, Freire considera fundamental que se siga fomentando la participación activa en las decisiones cotidianas.
Según explica, preservar la capacidad de elección y promover la realización de aquellas actividades que la persona todavía puede desempeñar contribuye a mantener su dignidad, autoestima y bienestar emocional.
Aunque reconoce que confiar aspectos íntimos de la propia vida a otras personas puede resultar difícil, recuerda que las relaciones de cuidado también implican reciprocidad y que expresar agradecimiento hacia quienes ayudan es una forma de fortalecer esos vínculos.
Una autonomía que evoluciona con la edad
Para Bartolomé Freire, la autonomía no debe entenderse como una capacidad inmutable, sino como una realidad que evoluciona a lo largo de la vida. Mantenerla no significa hacer exactamente lo mismo que en etapas anteriores, sino encontrar nuevas formas de seguir tomando decisiones, participar en la sociedad y conservar el mayor grado posible de independencia.
Desde esta perspectiva, el envejecimiento activo, la adaptación a los cambios y la aceptación de apoyos cuando son necesarios se convierten en herramientas fundamentales para afrontar esta etapa con bienestar y calidad de vida.