La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha presentado la guía “Por un Buen Trato a las Personas Mayores Sordas”, una herramienta que busca mejorar la forma en que la sociedad se relaciona con este colectivo y garantizar un trato respetuoso tanto en el ámbito personal como institucional.
El documento nace con tres objetivos principales: sensibilizar sobre las situaciones de discriminación que enfrentan las personas mayores sordas, ayudarles a identificar estas conductas y proporcionarles recursos para defender sus derechos. Para ello, la guía incluye ejemplos reales, orientaciones prácticas y acceso a instrumentos legales adaptados.
Su enfoque la convierte en un recurso útil no solo para profesionales y familias, sino también para las propias personas mayores sordas, que encuentran en ella información clave para reconocer y afrontar situaciones de trato injusto.
Una doble discriminación que requiere respuestas específicas
Uno de los pilares de la guía es el concepto de interseccionalidad. Las personas mayores sordas se enfrentan simultáneamente a los desafíos del envejecimiento y a las barreras propias de la sordera, como dificultades de comunicación, acceso limitado a la información o restricciones en la participación social.
A partir de este análisis, el documento identifica prácticas discriminatorias que a menudo pasan desapercibidas, como la micro discriminación, el edadismo, el paternalismo, la infantilización o el audismo. Además, describe cómo estas conductas se manifiestan en ámbitos como la sanidad, los servicios sociales, la administración pública o la vida comunitaria, y ofrece herramientas concretas para hacerles frente.
La guía también se apoya en un sólido marco normativo, recordando el reconocimiento de las lenguas de signos en España y su conexión con otras leyes clave en materia de derechos de las personas con discapacidad. Entre los recursos destacados figura LeySign, una plataforma accesible en lengua de signos que facilita el acceso a la legislación.
Más profesionales preparados y presencia de personas sordas
Otro de los aspectos clave que aborda la publicación es la necesidad de contar con profesionales formados para atender a personas mayores sordas. Según el presidente de la CNSE, Roberto Suárez, lo ideal es que puedan ser atendidas por profesionales que compartan su misma lengua, lo que reduce errores, evita la dependencia de terceros y mejora la calidad de la atención.
En este sentido, la organización apuesta por fomentar la presencia de profesionales sordos en servicios como centros de día, atención domiciliaria o residencias. “Garantizar un trato respetuoso y accesible pasa por escuchar, adaptar, respetar y eliminar barreras”, ha subrayado Suárez.
Un compromiso a largo plazo
La presentación de esta guía, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y Fundación ONCE, se enmarca en una trayectoria de casi dos décadas de trabajo de la CNSE en favor de las personas mayores sordas.
Durante este tiempo, la organización ha impulsado iniciativas centradas en el empoderamiento, la participación, la autonomía y la igualdad de derechos, además de desarrollar estudios, servicios y estructuras de participación que han permitido conocer mejor la realidad de este colectivo.
Desde la CNSE también se reivindica el papel activo de las personas mayores sordas dentro del movimiento asociativo. Lejos de ser meras receptoras de apoyo, se defiende su papel como protagonistas y agentes clave en la toma de decisiones.