El Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD) ha presentado la Estrategia Extremeña de Envejecimiento y Longevidad, una iniciativa con la que la Junta de Extremadura quiere adaptar sus políticas públicas a una realidad demográfica marcada por el aumento de la esperanza de vida y por las nuevas necesidades de una población cada vez más longeva.

La estrategia fue presentada en la Asamblea de Extremadura coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores, en una jornada institucional centrada en los retos y oportunidades que plantea el envejecimiento.

Bajo el lema “La era de la longevidad: repensando los sistemas para vidas más largas”, el encuentro puso el foco en la necesidad de revisar los modelos actuales de atención, prevención y participación social para dar respuesta a trayectorias vitales cada vez más prolongadas.

La consejera de Salud y Atención a la Dependencia, Sara Gª Espada, destacó durante la presentación que la estrategia no parte únicamente de una planificación administrativa, sino de un proceso de participación en el que han intervenido personas mayores, profesionales, entidades sociales y diferentes administraciones.

“No es una estrategia política, es una estrategia de escucha a los mayores”, señaló la consejera, quien insistió en que uno de los objetivos principales es conocer cómo quieren envejecer las personas en Extremadura y qué apoyos consideran necesarios para mantener su autonomía y calidad de vida.

 

Las personas mayores, protagonistas de las políticas de longevidad

Uno de los ejes de la estrategia es reconocer a las personas mayores no solo como destinatarias de servicios, sino también como agentes activos en el desarrollo social y comunitario.

Este enfoque busca reforzar su participación en las decisiones que afectan a su vida cotidiana y aprovechar su experiencia, conocimiento y capacidad de contribución en sus municipios y comunidades.

La nueva estrategia parte de la idea de que envejecer no debe asociarse exclusivamente con dependencia o necesidad de cuidados. Por el contrario, pretende incorporar una visión más amplia que incluya la autonomía, la prevención, la participación, las relaciones sociales y el bienestar.

 

Servicios de proximidad para permanecer en casa

Entre las principales demandas recogidas durante el proceso participativo figura la posibilidad de seguir viviendo en el propio hogar durante el mayor tiempo posible.

Gª Espada señaló que muchas personas mayores reclaman servicios de proximidad que faciliten la permanencia en su entorno habitual y eviten que tengan que abandonar su domicilio por falta de apoyos.

En este sentido, la Junta de Extremadura trabaja en el desarrollo de nuevos recursos y servicios que permitan acercar la atención a las personas allí donde viven.

El objetivo es avanzar hacia un modelo en el que los apoyos puedan adaptarse a las necesidades de cada persona y favorecer la autonomía sin romper sus vínculos familiares, vecinales y comunitarios.

 

Prevención de la fragilidad y envejecimiento saludable

La estrategia presta también atención a la prevención de la fragilidad, uno de los grandes retos asociados al envejecimiento.

La detección temprana de cambios físicos, sociales o emocionales puede contribuir a retrasar situaciones de dependencia y a mantener durante más tiempo la capacidad funcional.

Desde esta perspectiva, la longevidad se aborda no solo desde la asistencia, sino también desde la promoción de hábitos saludables, la prevención y el mantenimiento de las capacidades.

La Junta plantea así una visión del envejecimiento en la que la atención sanitaria, los servicios sociales y los recursos comunitarios trabajen de forma más coordinada.

 

Soledad no deseada y redes comunitarias

Otro de los ámbitos prioritarios es la soledad no deseada, una realidad que puede afectar de manera especialmente intensa a las personas mayores, sobre todo en territorios rurales o con una elevada dispersión de población.

La estrategia pretende reforzar las redes comunitarias y favorecer entornos capaces de detectar situaciones de aislamiento.

El desarrollo de actividades sociales, espacios de participación y servicios próximos al domicilio puede contribuir a mantener los vínculos y prevenir situaciones de desconexión social.

El objetivo es avanzar hacia comunidades más inclusivas, donde las personas mayores dispongan de oportunidades para participar, relacionarse y mantener un papel activo.

 

Información adicional