El cáncer de pulmón es una prioridad sanitaria y social, según refleja la declaración realizada por la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP), y la Fundación Más que ideas. Se trata de un documento que, en diez puntos, señala cuáles son las demandas principales y las líneas de actuación necesarias para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de las personas con cáncer de pulmón.
El cáncer de pulmón es uno de los tumores más prevenibles, pero aun así más de 30.000 personas son diagnosticadas cada año en España, y más del 70 % de los casos se detectan en fases avanzadas. La mayoría de los diagnósticos se realizan entre los 60 y 70 años de edad.
Las repercusiones físicas, emocionales y sociales para pacientes y familias son profundas, y han impulsado la necesidad de promover esta declaración, que reclama medidas urgentes para reducir el impacto de la enfermedad.
Leles Marín Rodríguez, vicepresidenta de AEACaP, y Diego Villalón García, cofundador y trabajador social de Fundación MÁS QUE IDEAS, subrayan la importancia de este documento.
Prevención, diagnóstico precoz e investigación
La prevención y el diagnóstico precoz ocupan un lugar central en la declaración.
El documento señala que para mejorar el pronóstico del cáncer de pulmón son necesarias medidas urgentes y efectivas. Unas medidas que están relacionadas con el consumo de tabaco, los programas de cribado y la detección precoz, así como con la sensibilización social sobre los síntomas iniciales y la mejora de la coordinación entre la atención primaria y los hospitales. La declaración también insiste en que la investigación y el acceso a los tratamientos innovadores deben avanzar de forma conjunta.
Este documento también pone el énfasis en la necesidad de un abordaje multidisciplinar e interdisciplinar. Porque solo así el sistema será capaz de responder al conjunto de necesidades —médicas, emocionales, sociales y prácticas— de las personas con cáncer de pulmón.
Ese abordaje multidisciplinar, en el que intervienen diferentes profesionales, es el camino a seguir para mejorar los objetivos terapéuticos en cada paciente y mejorar, también su calidad de vida.
El papel de las asociaciones de pacientes
La declaración reconoce el papel clave de las asociaciones de pacientes y de la sociedad civil, que se han consolidado como claros espacios de apoyo mutuo y acompañamiento. Desde las asociaciones se mantiene un contacto continuo y cercano con pacientes y personas cuidadoras, lo cual es de gran ayuda y apoyo en momentos de dificultad.
En este sentido Villalón hizo hincapié en la necesidad de fomentar una mayor empatía y comprensión social hacia las personas con cáncer de pulmón: “No existe suficiente conciencia acerca del impacto que determinadas palabras o actitudes del entorno pueden ocasionar en pacientes y familiares”. Recordó que aún persiste mucha desinformación y estigma en torno a esta enfermedad, y que “la narrativa que la rodea contribuye a que muchos pacientes se sientan culpables, e incluso oculten su diagnóstico”.
A esta declaración se han adherido ya 21 entidades, entre sociedades científicas y sanitarias, asociaciones de pacientes y organizaciones de la sociedad civil, lo que refuerza su carácter consensuado y su voluntad de impacto real.