Discapacidad intelectual

La discapacidad intelectual se puede encontrar en diferentes tipos y grados según afecte a las funciones y capacidades de la persona con esta discapacidad, y según como influya en su desarrollo intelectual para adquirir nuevos conocimientos, retenerlos, adaptarse a situaciones, memorizar y recordar datos y tareas, entender textos o conversaciones, entre muchos otros rasgos.

En principio se entiende por discapacidad intelectual la alteración del desarrollo cognitivo que va a provocar alteraciones en el aprendizaje y desarrollo de esa persona, en las relaciones y trato con los demás, en la comunicación y acceso a la información y para ciertas funciones de la vida diaria, que harán que la persona pueda tener más o menos dificultades para desarrollarlas, y por consiguiente, más o menos autonomía.

Una persona con coeficiente intelectual inferior al 70 (la puntuación media de la población se encuentra entre 90 y 110) será valorada como persona con discapacidad intelectual.

Las personas con discapacidad intelectual precisan de apoyo y seguimiento para poder mejorar su autonomía personal y también sus relaciones interpersonales.

Los niveles de discapacidad intelectual se pueden dividir entre:

  • Leve
  • Moderado
  • Grave
  • Profunda

Algunos ejemplos de personas con discapacidad intelectual son las personas con Síndrome de Down, autismo o Síndrome de Prader Willi, entre otras.