Agrafia

discapacidad neurológica Agrafia

Descripción

La agrafia se define como la dificultad para poder escribir ideas o pensamientos.

Se suele deber a una lesión o alteración cerebral.

Se trata de una denominación que proviene del griego, donde la a, equivale a sin, y grafía, a escritura. Por lo tanto, quiere decir sin escritura.

Las personas con agrafia tienen problemas para identificar las letras, palabras y frases, y a veces puede estar acompañado también de problemas de comprensión lectora. Las personas con agrafia no tienen porque ver involucrada o limitada su capacidad para hablar o transmitir sus pensamientos por lenguaje oral.

Tipos

La agrafia puede ser de dos tipos en una primera categorización general

  • Total
  • Parcial

La persona que tiene agrafia ha perdido la destreza para poder escribir textos por escrito.

La pérdida puede ser total, si ha perdido por completo la capacidad para escribir, o parcial, si en su caso, puede escribir, pero con dificultad (letra deformada, líneas irregulares, etc.).

Los especialistas hacen a su vez una división por categorías, donde se especifica cada tipo de agrafia, que depende del lado del cerebro que se haya visto afectado

  • Agrafia pura. Este es el tipo menos común. Suele deberse a dificultades cognitivas para deletrear y formar palabras, que dificulta el poder escribir.
  • Agrafia afásica. Este tipo se da de forma conjunta asociada con dificultades para desarrollar el lenguaje oral. La persona tiene problemas para deletrear. Se da este tipo en la afasia de broca y afasia de Wernicke. Ambas alteraciones de la facultad de expresarse de forma oral, llevan asociada la dificultad para escribir. Se denomina agrafia de broca (cuando la escritura es poca, abreviada y difícil de entender, se omiten letras, y las letras están mal formadas), y agrafia de Wernicke (cuando la producción de frases y escritura es abundante, pero las letras a veces no están bien combinadas y se usan neologismos).
  • Agrafia con alexia. Es cuando la persona no puede escribir ni leer. Pero si puede hablar y entender lo que le dicen.
  • Agrafia apráxica. La imposibilidad de realizar la escritura correctamente se debe a que la persona no puede controlar los movimientos, gracias a los cuales podría escribir normalmente, en su lugar, los grafismos que realiza son muy grandes o muy pequeños, deformados o con las letras rotadas. No es capaz de controlar la capacidad automática desarrollada al aprender a escribir. La persona puede escribir y formula frases correctas, pero a veces ilegibles debido a que las letras no están bien perfiladas. Los expertos barajan que el origen puede ser algún problema en sujetar el bolígrafo. Estas personas por ejemplo no tienen problema en escribir de otra forma, por ejemplo, con teclados.
  • Agrafia aferente. La persona puede escribir, pero sus oraciones serán incompresibles, porque no separa palabras y tampoco es capaz de escribir en línea recta, los renglones estarán torcidos.
  • Agrafia lexical. Este tipo destaca por que la persona tiene gran dificultad para escribir palabras irregulares. Los especialistas estiman que puede deberse a lesión en región angular parieto-occipital del cerebro.
  • Asimismo, la agrafia puede afectar a
  • Problemas para escribir palabras (por ejemplo, al copiar algo o en dictados)
  • Problemas para componer una redacción propia (cuando la persona tiene que pensar una idea y transmitirla por escrito)

De esta forma, en ocasiones veremos que se habla de agrafia y disgrafia. Son alteraciones muy similares, que provocan incapacidad para una correcta escritura, pero derivada de causas distintas.

En la digrafía, la alteración afecta a la grafía concreta de las letras. Es una alteración que afecta a la función de escribir. Las personas que padecen disgrafia tienen problemas para escribir correctamente, y puede ser debido a que no tienen la postura adecuada, no saben o no pueden coger el boli o lápiz correctamente, y por eso, sus grafismos se entienden mal. Las letras suelen ser deformes y poco entendibles. Es lo que se llama digrafía funcional y puede ser por una discapacidad motriz (que le impide escribir bien por alguna discapacidad motora o muscular), auditiva (que no escucha o reconoce lo que le dicen) o visual (no ha podido visualizar bien las letras).

Por otra parte, si la digrafía (dificultad para escribir bien las letras) se debe a una lesión o alteración cerebral nos encontramos con digrafía adquirida o agrafia. La agrafia como hemos dicho puede estar en la dificultad para expresar las ideas sobre el papel o en la dificultad para escribir las palabras y frases correctamente (o de forma entendible para los demás). Se debe especialmente, a alteraciones o lesiones cerebrales que impiden a la persona escribir, aunque, en la mayoría de los casos, las personas con esta alteración si pueden verbalizar sus ideas de forma oral.

La diferencia principal sería que digrafía se refiere a la dificultad para hacer una caligrafía correcta y la agrafia puede estar tanto en esa dificultad para crear frases entendibles, como en la dificultad para hacer frases cognitivamente comprensibles (más información en tipos de agrafia).

A continuación, explicamos un poco más sobre las causas de la agrafia.

¿Por qué se produce la agrafia?

Se debe a una alteración neurológica que justo ha provocado una lesión en la zona del cerebro donde se conectan las señales para producir el lenguaje, en este caso el lenguaje escrito.

La capacidad para escribir se puede ver alterada por una alteración asociada al correcto desarrollo del lenguaje (como las afasias) o por otro tipo de circunstancias como el aparato motor, interviniente para poder escribir, que por una alteración no permita a la persona poder coger el lápiz o bolígrafo y escribir sobre el papel, o por otras patologías o lesiones cerebrales que ralentizan y dificultad la facultad de escritura.

Puede deberse a diversas lesiones producidas por patologías como

  • Alzheimer. Las personas con Alzheimer tienen una alteración de carácter neurodegenerativo que afecta al cerebro. Esto les produce una modificación tanto en sus recuerdos, como en la forma de efectuar acciones que antes eran casi mecánicas, como comer, andar, y en este caso, escribir. Tanto su memoria como la capacidad para desarrollar ciertas acciones van desapareciendo progresivamente. La agrafia por eso puede ser uno de los síntomas de la enfermedad.
  • Parkinson. Las personas con Parkinson tienen lo que se conoce como agrafia motora. Debido a sus alteraciones motoras, probablemente por lesión en sistema nervioso, no pueden escribir con normalidad.
  • Alteración en ganglios basales. Las personas que tienen esta patología tienden a escribir con un formato de letra que cada vez más pequeño. Los ganglios basales son las estructuras de neuronas del cerebro. Sus funciones son diversas y actúan tanto en acciones automáticas como voluntarias. Por tanto, son los encargados de controlar acciones como la escritura, recogida dentro de coordinación de movimiento fino y preciso de los miembros superiores.
  • Lesión en nervios periféricos o nervios de la mano. Escritura diminuta. Este tipo de agrafia es la que se conoce como motora, ya que la dificultad para escribir reside en la alteración de su sistema nervioso central.
  • Gioblastoma multiforme. Es un tipo de glioma, que es un tumor que nace de las células del tejido cerebral.
  • Otros tipos de tumores cerebrales. Que puedan afectar a diferentes partes del cerebro y provocar la incapacidad para escribir.
  • Traumatismos. Accidentes o golpes en la cabeza.
  • Derrame o hemorragias cerebrales. Este tipo de hemorragias puede estar causada por un golpe o trauma cerebral o de forma espontánea con la ruptura de una arteria, por ejemplo.
  • Isquemia cerebral o ictus. Es cuando se reduce el flujo de sangre que va al cerebro y no puede desarrollarse su función normal.
  • Infección por bacterias. Por ejemplo, la infección bacteriana que afecta a las meninges, y provoca meningitis, inflamación de esa parte del cerebro, es una infección que puede alterar el correcto funcionamiento cerebral.
  • Intoxicación por toxinas que afecta al cerebro. Muchos pueden ser los agentes tóxicos que original alteraciones neurológicas y pueden afectar al cerebro. Entre ellos pueden encontrarse las intoxicaciones por plomo (presente en usos industriales, aunque hoy día se está sustituyendo progresivamente debido a su toxicidad), mercurio o manganeso. También existen toxinas naturales, de origen vegetal, marino y por último las toxinas bacterianas (ejemplo, el tétanos).

Recomendaciones

Tratamiento

Diagnostico

El diagnostico se hace necesario cuando la persona comienza a presentar problemas que hacen que no pueda escribir.

El estudio y análisis del paciente ha de hacerlo un neurólogo o neuropsicólogo.

El especialista recogerá en un informe la historia clínica del paciente y su situación actual.

En el examen neurológico se confirman los síntomas que impiden que el paciente pueda escribir.

Pero llegar a qué lo ha provocado, puede ser algo más complejo y necesitará otra serie de pruebas y estudios.

¿Qué aspectos analizar para saber qué ha provocado la agrafia?

El neurólogo solicitará pruebas que analicen el tejido cerebral y su funcionalidad.

El objetivo es lograr descubrir qué área del cerebro está dañada y por qué.

Pruebas que pueden solicitar

  • Encefalograma. Prueba para comprobar la actividad cerebral.
  • Estudio de la circulación sanguínea en el cerebro
  • Tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética. Exploración radiológica que obtiene imágenes por secciones del cerebro.

Todas estas pruebas permiten ver el cerebro por dentro y observar su estructura.

A través del análisis de estas se podrá escudriñar si existe lesión cerebral o a qué se debe esta alteración, que provoca la incapacidad para escribir.

Tratamiento

El tratamiento se decidirá una vez se haya dado con la causa de la alteración que provoca la agrafia.

La acción principal es tratar los síntomas que provocan el déficit de escritura.

Según sea una causa u otra, estos serían algunos de los tratamientos que el especialista puede recomendar para tratar al paciente. Lo ideal es contar con un equipo multidisciplinar que pueda cubrir las diferentes necesidades y aspectos del perfil de la persona con agrafia

  • Terapia con un logopeda
  • Fisioterapia
  • Musicoterapia
  • Terapeuta ocupacional: ayuda para mejorar las habilidades para escribir, lo que se conoce como “rehabilitación de la escritura” (tanto copiando de otros textos como escribiendo en tiempo real cuando le dictan). Los especialistas recomienda intentar mejorar la caligrafía y ortografía con cuadernillos y material donde se realicen ejercicios de escritura.
  • Psicólogo. A veces es necesaria también su asistencia, ya que si una persona ya desarrolló la capacidad de escribir, y la pierde repentinamente, debido al motivo que sea, pueden darse cuadros de depresión.

Estas terapias pueden ir acompañadas de tratamiento farmacológico.

En el caso de niños, el consejo de especialistas es acudir para un diagnóstico y tratamiento cuanto antes. Ya que si el problema se dilata en el tiempo puede provocar algunas alteraciones en el desarrollo del menor, como la propensión a la introversión.

También se tendrá que observar y diferenciar, si solo existen problemas para la escritura, o también afecta al habla y la comunicación verbal, o capacidad de comprensión.

Prevención

En el caso de la agrafia, al estar motivada por muy diferentes y múltiples causas, habrá que estudiar cada una de estas patologías o efectos causantes, para analizar si son prevenibles o no.

En ese caso, deben ser la familia, primero, detectando cualquier alteración o síntoma que afecta a la capacidad de escritura, y los especialistas después realizando pruebas y dando un diagnóstico, quienes puedan actuar a tiempo y con prontitud, para que la persona con agrafia sufra las menos alteraciones posibles en su vida diaria y pueda seguir las terapias pertinentes para que esta agrafia no vaya a más o sea recuperable.

En cuanto a la alteración del lenguaje existen programas y estudios de prevención planificados por los equipos de logopedas.

Es muy interesante al respecto un programa publicado online, como trabajo de fin de grado, por la Universidad de Valladolid, en su Facultad de Medicina, en el grado de logopedia. En este programa, realizado por Clara Sánchez Romera, y tutelado por Jesús A. Tapia, valora diversas acciones de prevención si se presentar alteraciones del lenguaje en el aula infantil.

Clara Sánchez, logopeda y terapeuta ocupacional del Programa Individualizado de Recuperación e Integración Social de Personas con Discapacidad Sobrevenida (PIRI) en Castilla y León, aconseja la evaluación y análisis de la evolución de los componentes del lenguaje.

Su trabajo de estudio e investigación sobre este tema se desarrolló con pruebas y ejercicios in situ en un colegio de primaria de infantil. Entre las conclusiones a que se llega en dicho análisis resulta que la estimulación del lenguaje en la Etapa de Infantil puede prevenir la aparición de alteraciones del lenguaje en edades tempranas.

Entre los trastornos neurolingüísticas que analiza se encuentran diversas patologías de lenguaje escrito. Lo que se presentan como dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura. Pueden darse patologías congénitas (dislexia o disortografía), pero también patologías adquiridas, por ejemplo, la alexia y la agrafia, tema de nuestra ficha actual.

En niños muy pequeños ya se puede observar si existe alguna alteración, porque, aunque no sepan aún escribir, en el desarrollo educativo infantil, si comienzan a escribir algunas letras, y por ejemplo, aprenden a escribir su nombre.

Desde el área de logopedia se apuesta por incluir ejercicios concretos para realizar en su día a día en la escuela. Apoyar y fomentar las capacidades de psicomotricidad, ayudar a la concentración de los menores con música y otras actividades, son algunas formas de mejorar el aprendizaje.

Según estudios, como el referido, los niños de primaria que se presentan capaces de escribir su nombre con mayor fluidez y facilidad son aquellos que probablemente han hecho más prácticas diarias de lectoescritura en clase.

Por tanto, una forma de prevención de la agrafia o de mejora de esta, si ya ha aparecido, serán los diferentes ejercicios de caligrafía que pueda pautar el especialista, y que se han de convertir en la rutina diaria de la persona con agrafia. Esos ejercicios pueden ayudar a mejorar su forma de escribir y su capacidad en el día a día.

De cualquier forma, ante cualquier alteración del lenguaje o de la escritura que pueda aparecer, es importante acudir siempre al especialista, y también al logopeda, para que pueda realizar una intervención adecuada para tratar la situación desde sus inicios. Y desde la especialidad de logopedia consideran muy positivo incluir al logopeda en los colegios, para que puedan apoyar e intervenir en la etapa escolar y ayudar a detectar y tratar cualquier alteración que pueda presentarse.

Envejecimiento con agrafia

A medida que la persona envejece es importante intentar mantener la actividad física y mental, para que esta no se atrofie o se pierda.

El propio acto de envejecimiento humano hace que las capacidades y destrezas puedan disminuir. Pueden aparecer patologías, como el Alzheimer o el Parkinson, que alteran la función cerebral, y que pueden interferir en la capacidad de escribir (agrafia).

¿Qué hacer?

Por ejemplo, para la pérdida de memoria, es importante realizar ejercicios que agilicen el ingenio y los recuerdos. Ejercicios que pongan en práctica nuestras habilidades.

La investigación neuropsicológica sostiene que los problemas de memoria debidos al avance de la edad, podrían frenarse, en su desarrollo y aparición con hábitos diarios de memoria.

Existen diversos sitios web donde descargarse este tipo de ejercicios, aquí reseñamos uno

Ejercicios de memoria para personas mayores https://ejerciciosdememoria.org/

Por otra parte, si los problemas para escribir se deben a una discapacidad motora, la agrafia tipo motora, también conocida como digrafía, entonces se puede recurrir a ejercicios de fisioterapia para mejorar la capacidad y movilidad de los miembros superiores y las manos, o con la ayuda de terapeutas ocupacionales, que nos ayuden a realizar ejercicios para mejorar la forma de escribir.

En las personas con Parkinson, se puede detectar la tendencia a la micrografía. Aparece como uno de los primeros síntomas de la enfermedad, y se detecta cuando las personas escriben y su letra cada vez va siendo más pequeña. Se puede dar de dos formas

  • Cuando hay un antes y un después en la forma de escribir. Y el sujeto comienza a escribir letras más pequeñas coincidiendo con el inicio de la enfermedad, por ejemplo. (micrografía consistente)
  • Y cuando la diferencia de letra se da en una misma redacción. La persona comienza a escribir normal y poco a poco su letra va siendo más diminuta. (micrografía progresiva)

Que suceda de una u otra forma esta alteración en la escritura se deberá a la parte afectada en su cerebro.

El Parkinson afecta a la movilidad y a la elasticidad muscular. Eso hace que la capacidad de escribir se dificulte.

Al envejecer pueden aparecer diversas patologías, como el Parkinson. Tratar su influencia en los cambios de escritura es posible. Hay que consultar al especialista para que pueda dar el mejor tratamiento y adecuado a cada persona. Algunos expertos afirman que con levodopa se mejora la capacidad de escritura, igual que mejoran otros síntomas del Parkinson, pero cada persona deberá tomarlo solo prescrito por su especialista.

También se puede mejorar la capacidad de escribir de esta forma

  • Escribiendo más lento y esforzándonos para que la letra disminuya o se altere. Escribir sin presiones ni estrés.
  • Con ejercicios prácticos para mejorar la caligrafía
  • Con herramientas adecuadas y ergonómicas. Por ejemplo, bolígrafos o lápices más cómodos para escribir. A veces ayudan aquellos que llevan una goma en medio para que el bolígrafo no resbale. También con cuadernos u hojas que lleven marcadas las líneas para seguir una organización y orden.
  • Si la mano o el brazo se resienten al escribir, intentar hacer descansos y relajar los músculos.

Más información en Consejos sobre el Parkinson (página en inglés) https://www.parkinson.org/sites/default/files/Suggestions%20for%20Handwriting%20Changes.pdf

Recursos de interés (documentos, guías, contactos)

Publicaciones, documentos técnicos y websites con información

Contactos de interés

Preguntas frecuentes

¿Por qué se produce?

La agrafia puede estar producida por diversas causas.

En ocasiones se trata de alteraciones cerebrales con las que se nace, de forma congénita, pero en otras ocasiones se debe a patologías sobrevenidas. También puede aparecer por patologías derivadas del envejecimiento (como por ejemplo, en el caso del Parkinson o del Alzheimer).

La agrafia en niños recién nacidos puede ser debida a alguna alteración durante el desarrollo del feto.

No se observará en la forma de escribir todavía, ya que es un bebe, y es algo que no se puede observar porque no sabe escribir. Pero podrá evaluarse cuando comienza a pronunciar las palabras y letras. Tendrá dificultad para interpretar fonemas.

¿Qué pruebas se hacen para dar un diagnostico?

El Doctor Víctor Fernández-Armayor, especialista en Neurología en Unidad de Ciencias Neurológicas, centro miembro de Top Doctors https://www.topdoctors.es/centro/unidad-de-ciencias-neurologicas, y especialista experto en Alzheimer y Parkinson, deterioro cognitivo, cefaleas o alteraciones de la marcha, afirma que las pruebas a realizar van a depender de la causa de la agrafia.

“Lo más común es que con una prueba de neuroimagen (Resonancia o Tomografía computarizada TAC) se diagnostiquen la mayor parte de las lesiones que pueden provocar una agrafia, entre las que se encuentra habitualmente el ictus”, explica.

Otras pruebas que su especialista puede solicitar son

  • Encefalograma. Prueba para comprobar la actividad cerebral.
  • Estudio de la circulación sanguínea en el cerebro

¿Tiene cura o tratamiento?

El Doctor Víctor Fernández-Armayor nos explica que la agrafia es un síntoma que consiste en la dificultad o imposibilidad para escribir. Se corresponde con lesiones en áreas concretas de la corteza cerebral (regiones frontales y parietal izquierda) responsables de esta importante función.

La causa más común de estas lesiones son los ictus o accidentes cerebrovasculares, otras causas son los tumores, las enfermedades neurodegenerativas y las encefalopatías de naturaleza tóxica o metabólica entre otras.

Por tanto, la cura de la misma o la realización de un tratamiento van a depender de la causa que ha originado la agrafia, explica Fernández-Armayor.

¿Puede desarrollarse la agrafia por un problema emocional, estrés o trauma?

No, la agrafia es siempre la consecuencia o el resultado de una lesión orgánica, según explica el especialista en neurología Fernández-Armayor.

Pero, si se pueden producir alteraciones en la capacidad para hablar o escribir, en personas con trastornos psíquicos.

De cualquier modo, según diversos especialistas y sobre todo la documentación con consejos para mejorar la capacidad de escritura y agrafia, prestan especial atención, a que los ejercicios de escritura de forma consciente intenten realizarse sin estar bajo presión o estrés, para que puedan ser más fructíferos.

La agrafia, ¿Se desarrolla con los años o se nace con ella?

El especialista consultado sobre esta alteración de la escritura, Fernández-Armayor, afirma que la agrafia suele ser una característica que se desarrolla con los años, ya que es debida a otras enfermedades o alteraciones de tipo neurológico.

Por lo general, algunas de esas patologías y trastornos neurológicos suceden más en personas con edades medias o avanzadas de la vida, como es el caso del Alzheimer o el Parkinson.

Glosario

  • Afásica. Se llama así, a la agrafia, dificultad para escribir, cuando está acompañada de dificultad para hablar.
  • Aferente. Aferente es coherente. En este tipo de agrafia la persona hace frases que son incoherentes porque no están escritas correctamente.
  • Alexia. Es un tipo de agrafia. La persona no escribe ni lee. Pero habla y entiende.
  • Apráxica. La agrafia de tipo apráxica se debe a que la persona no puede controlar sus movimientos al escribir.
  • Disgrafia. Cuando la alteración en la escritura se debe a trastorno motor o sensitivo que impide escribir correctamente.
  • Gioblastoma. Tumor maligno que aparece en las células del tejido cerebral.
  • Grafía. Letra o escritura.
  • Logopeda. Especialista que trata alteraciones del lenguaje (oral y escrito)
  • Parieto-occipital. Parte de la corteza cerebral.