Síndrome de Angelman

discapacidad intelectual Síndrome de Angelman

Descripción

El Síndrome de Angelman (SA) es una patología de origen genético que produce una severa alteración neurológica que deriva en discapacidad intelectual entre otras características.

El Síndrome lleva el nombre del médico especializado en pediatría que detectó los síntomas y características del síndrome por primera vez.

Harry Angelman logró relacionar y asociar los mismos síntomas y características tanto en el físico como en la conducta y cognición de varios de sus pacientes, creando así una serie de características comunes que definen el síndrome.

Esto sucedió en 1965 cuando varios de sus pacientes tenían en común la forma de caminar, especialmente rígida e insegura, la incapacidad para expresar lenguaje oral, y como nota distintiva su risa y convulsiones similares a las crisis epilépticas.

Cada uno de esos pacientes habían ido a consulta por motivos diferentes. Pero fue Angelman quien, tras el examen clínico y personalizado, descubrió diversos puntos en común, y le hizo pensar que podría ser la misma patología, aunque poco frecuente.

Pero no fue hasta finales de la década de los 80 cuando se logró dar con un diagnostico más concreto e identificar el gen que causaba el SA.

¿Hay muchos casos de la enfermedad?

Las cifras de prevalencia según cita la Asociación del Síndrome de Angelman (ASA) basándose en datos de Charles Williams, experto en la patología, no son exactas, ya que al ser una patología reciente no cuenta con demasiada investigación y análisis. Podría haber personas adultas que no hayan sido diagnosticadas e incluso que tengan un diagnostico que apunta a otra patología.

Las cifras de prevalencia se sitúan entre 1 por entre 12.000 o 24.000 bebes.

La patología se da de igual forma tanto en hombres como mujeres y tampoco hay diferenciación por localización geográfica u origen.

¿Cómo se presenta?

El Síndrome se hace patente a medida que los niños y niñas con SA van creciendo, sobre todo en el desarrollo de los 2 a los 5 años.

Los médicos afirman que algunas de las primeras señales pueden indicar un desarrollo madurativo lento, que hace que el bebe, por ejemplo, ni balbucee ni gatee en el primer año de vida.

Hay una serie de características que se suelen presentar y que indican que el individuo puede tener dicho síndrome, pero las características serán diferentes en cada caso, no siempre se presentan todas, ni tampoco de la misma forma.

A continuación, indicamos algunas de las características o indicadores que aparecen en la mayoría de personas con SA:

  • Discapacidad intelectual
  • Alteraciones en el desarrollo y funciones
  • Alteraciones de movimiento y equilibrio que producen dificultad para caminar (ataxia). La persona puede andar de forma ligeramente inestable.
  • Temblor en brazos y piernas
  • Apariencia de conducta feliz con sonrisas, carcajadas, hiperactividad o agitación de manos
  • Dificultad para mantener la atención
  • Alteración en el habla (uso de pocas palabras). Se comunica mejor de forma no verbal.

Luego existen otra serie de puntos, según aparece en la web de la Asociación del Síndrome de Angelman, que no aparecen siempre, pero si se dan en un gran porcentaje de personas con SA (80 de cada 100)

  • Crisis de epilepsia que pueden aparecer antes de los 3 años
  • Patrón definido por ondas amplias y picos lentos en los electroencefalogramas
  • Dimensiones de la cabeza más pequeñas que en otros niños/as de su edad, microcefalia

Como ocurre con todos los Síndromes hay una gran lista de características y patologías que aparecen de forma complementaria y que se repiten en buena parte de las personas con el síndrome, y que son visibles tanto en su apariencia física como con síntomas internos y orgánicos, pero no siempre todas estarán presentes en cada individuo.

En cuanto a la apariencia física podemos encontrar por ejemplo personas con SA que

  • Tienen la parte de atrás de la cabeza en su zona inferior plana
  • Lengua grande, boca ancha y dientes pequeños y separados
  • Piel, ojos y pelo claros
  • Alteraciones visuales como estrabismo
  • Mandíbula saliente y ancha

En patologías orgánicas y motoras pueden aparecer problemas de deglución, estreñimientos y escoliosis.

Y entre otras alteraciones también pueden aparecer ciclos de sueño más cortos, mucha sensibilidad al calor y la dificultad para caminar. Otra de las características que se deben tener en cuenta, debido a los riesgos que puede ocasionar, es la gran atracción por el agua que sienten las personas con SA.

Son muchas las características que aparecen y que hemos analizado aquí, pero repetimos, no todas se presentan siempre, aunque si muchas de ellas, y son indicadores al presentarse juntas, de que la persona puede tener el Síndrome de Angelman.

¿Por qué se produce?

Según las investigaciones parece demostrado que las mutaciones del gen UBE3A, que está en el cromosoma 15, podrían ser la causa del SA.

Las mutaciones observadas demuestran que se inactiva dicho gen en el cromosoma 15 proveniente de la madre o del padre, según cada caso, porque se pueden dar diversas clases genéticas que pueden alterar el SA.

Esta mutación genética no quiere decir que unos padres vayan a transmitir a sus hijos la patología. Ya que la recurrencia de la enfermedad y el que puedan tener otro hijo con la misma enfermedad, por ejemplo, en casos de deleción materna solo ocurren en 1 de cada 100 casos, según la Asociación de Síndrome de Angelman.

Eso sí, se recomienda el consejo genético, porque dependiendo el tipo de mutación esa recurrencia puede aumentar.

Por ejemplo, si el SA se debe a un defecto del centro de impronta debido a una microdeleción, el riesgo de recurrencia es del 50 %, ya que es portadora la madre. El defecto del centro de impronta quiere decir que el bebe recibe dos copias, de padre y madre, del cromosoma 15, pero un defecto hará que el cromosoma de la madre aparezca como si fuera el del padre, entonces las dos copias del gen UBE3A se silencian o no aparecen, y se desarrolla el síndrome.

También es importante destacar que hay un 10-15 por ciento de casos donde no se observan anomalías genéticas, pero a pesar de ello, esa persona si ha desarrollado el SA. En estos casos, no se pueden realizar diagnósticos prenatales, ya que no se conoce el porqué de la aparición de la enfermedad en esas personas y no aparecerá en sus análisis genéticos.

Más información en la web de la Asociación Síndrome de Angelman: Causas y consejo genético

Recomendaciones

Tratamiento

Es importante el diagnóstico precoz que pueda diferenciar esta patología de otras con las que tiene similitudes como el autismo, parálisis cerebral y otras enfermedades con similares características.

El neurólogo será el especialista que tras una revisión clínica y diferentes métodos diagnósticos puedan dar con los hallazgos que confirmen si una persona tiene SA o no.

¿Qué pruebas se precisan?

En principio el especialista se va a basar en un examen clínico pormenorizado donde detalle la situación del paciente y si sus características de apariencia, conducta y cognición cuadran con la sintomatología y características comunes de este síntoma.

A su vez se solicitará un electroencefalograma donde según el resultado se podrá confirmar si existe la patología y si se cree oportuno una resonancia magnética del cerebro.

También se puede confirmar en algunos casos gracias al test citogenético y molecular.

En algunos casos se recomienda el consejo genético para averiguar la recurrencia de la enfermedad en padres que quieran ampliar la descendencia.

¿Se puede detectar antes de que el bebe nazca?

En la amniocentesis ordinaría no se puede detectar, ya que estudia otros cromosomas, pero no el 15, que es el cromosoma alterado en los casos de SA.

Lo que también se puede realizar, aunque no es útil para todos los casos (porque algunos no muestran esa alteración genética en cromosomas) es una prueba de detección prenatal de anomalías genéticas.

Se realiza a través de una analítica de sangre que se realiza a la madre y se pueden detectar diversos tipos de alteraciones. En el caso del Síndrome de Angelman sería un test prenatal no invasivo y ampliado. Esa prueba es capaz de detectar las microdeleciones. Que son pérdidas de material genético que pueden generar alteraciones y síndromes como el SA. Para este tipo de consultas siempre hay que acudir a un especialista que detallará y expondrá cuál es la función de la prueba y que información pueden dar los resultados.

La prueba se realiza a partir de las 10 semanas de gestación.

Por lo general hoy día, y de acuerdo a la red europea de calidad en genética humana (EMQN), ante sospecha clínica del Síndrome de Angelman, es posible realizar un cariotipo. Es una prueba que es capaz de evaluar la reorganización de los cromosomas.

También existe un test de metilación. Con ADN del paciente, normalmente con una muestra de sangre, se evalúa si puede haber alteración genética. Según los resultados, los expertos genetistas seguirán indagando para confirmar por qué se ha producido la mutación del gen.

En esta página se puede encontrar más información sobre estos estudios moleculares del gen UBE3A y el cromosoma 15

¿Qué características tienen en cuenta los especialistas para detectar el SA?

Los especialistas médicos suelen basar su diagnóstico clínico en los criterios elaborados por Williams, Angelman o Clayton Smith, tres de los estudiosos e investigadores de esta patología.

Según afirman no es fácilmente reconocible en bebes, ya que las alteraciones de desarrollo comienzan más tarde.

La edad media de diagnóstico suele ser de los 2 a los 5 años

Existen una serie de rasgos que se dan prácticamente en la totalidad de pacientes y que los especialistas tienen en cuentan para diagnosticar el SA, son los siguientes

  • Alteración en el desarrollo y capacidad intelectual
  • Alteración en la movilidad y equilibrio. Temblor al moverse y caminar inestable
  • Risa y personalidad altamente excitable
  • Hiperactividad
  • Alteración en el habla. Uso muy reducido de lenguaje oral.

Otros aspectos que aparecen en un 80 de cada 100 casos son

  • Convulsiones o crisis epilépticas
  • Alteración en el electroencefalograma
  • Perímetro del cabeza más pequeño de lo normal

Más información en el siguiente enlace Información acerca del Síndrome de Angelman

Un análisis genético puede detectar también el gen alterado, ya que suelen aparecer mutaciones del gen UBE3A, en el cromosoma 15.

Según informan en guías y publicaciones es importante dar con un diagnostico diferencial para no confundir esta patología con otras, ya que a veces ha sucedido que se confunde y con autismo o parálisis cerebral.

¿Cómo manejar y tratar la patología?

Las personas con Síndrome de Angelman serán tratados por un equipo médico compuesto de especialistas como neuropediatras, así como psicólogos, logopedas y neurólogos.

No existe cura, pero si tratamiento para controlar los síntomas, conducta y desarrollo del paciente.

Carme Brun Gasca, doctora en Psicología y especialista en perturbaciones del Lenguaje y la Audición, por la Universidad Autónoma de Barcelona, que a su vez es profesora de la Facultad de Psicología y coordinadora de la Titulación de Logopedia de la Universidad Autónoma de Barcelona, y Josep Artigas i Pallarés que es jefe de la Unidad de Neuropediatría del Centro de Medicina Reproductiva Atención a la Infancia y Adolescencia, del Hospital de Sabadell, Corporació Sanitaria Parc Tauli, Licenciado en Psicología, Doctor en Medicina, y Especialista en Neurología y Pediatría, son especialistas en este síndrome.

Ambos han escrito de forma conjunta el libro “Síndrome de Angelman: del gen a la conducta”. Uno de los primeros monográficos sobre el Síndrome de Angelman en lengua hispana siendo conscientes de la poca información que existía al respecto.

En su sinopsis lo definen como una patología de base genética, que se puede expresar de forma severa en el desarrollo neurocognitivo y que implica discapacidad intelectual.

Su intención con este libro es dar una visión multidisciplinar y orientar sobre los mecanismos genéticos subyacentes, y también sobre la afectación médica, de cognición y conducta, cómo realizar intervención en el ámbito de lenguaje, y cuál puede ser el tratamiento farmacológico adecuado. Una orientación tanto para profesionales como para familias.

El tratamiento de las personas con SA ha de incluir varios aspectos

  • Fisioterapia
  • Terapia ocupacional para promover su autonomía e independencia
  • Logopedia o terapia para ejercitar el habla y también ejercitar la comunicación no verbal. En este ámbito es importante poder dotar de herramientas de comunicación tanto a la persona con SA como a sus familias para que puedan interactuar
  • Tratamiento farmacológico (en los casos que hay otras patologías asociadas: crisis epilépticas, alteraciones del sueño.)
  • Terapia de conducta y de apoyo a la socialización

Por otra parte, también debería formar parte de este tratamiento una asesoría y formación extensiva a profesores y tutores que puedan estar en contacto con alumnos con este síndrome, y por descontando, asesoría y orientación para las familias.

Consejos de Prevención

La prevención solo sería posible en casos donde el hijo pudiese heredar el síndrome de Angelman a través de uno de su progenitor debido a una alteración genética.

Para ello se precisa la atención y consejo de asesores genéticos que puedan valorar los antecedentes familiares, o si ya una pareja ha tenido un hijo con la enfermedad, analizar la probabilidad de que se repita en un segundo embarazo.

En otros casos no hay prevención posible ya que este síndrome poco frecuente esta causado por alteraciones genéticas cuya causa muchas veces se desconoce. No siempre las personas con Síndrome de Angelman tienen antecedentes genéticos por lo que habría un origen desconocido.

Envejecimiento saludable

Hay ciertos puntos a tener en cuenta en personas con SA para poder tener un envejecimiento lo más saludable posible.

Siempre, como en otras patologías, el seguimiento de expertos y especialistas, y el control de los tratamientos a seguir, es esencial.

Una vez dicho esto, los especialistas que analizan el SA han detectado que con la edad la hiperactividad que aparece en la infancia con el síndrome se va reduciendo. Por tanto, los adultos con SA son menos activos, y esto los puede llevar a ganar peso, algo negativo para cualquier persona en la fase de envejecimiento.

La rehabilitación es importante porque puede ayudar a retrasar la aparición de dificultades en cuanto a la movilidad. La rehabilitación puede prevenir problemas como contracturas y alteraciones en las articulaciones, que suelen aparecer en pacientes con SA debido a su forma de caminar y por la escoliosis que suelen tener en la mayoría de los casos.

En el estudio “Envejecimiento en personas con trastorno del espectro autista” realizado por el Juan P. Garrahan, del Servicio de Neurología del Hospital de Pediatría en Buenos Aires, Argentina y la Cátedra “Miradas por el autismo” de la Universidad de Burgos en España, se incluye el Síndrome de Angelman como una de las patologías analizadas en el mismo.

Según los expertos en la vida adulta la alteración de conducta que caracteriza a las personas con SA puede continuar, así como la falta de movilidad debido a la ataxia y escoliosis.

Los especialistas deberán tener en cuenta sobre todo los tratamientos farmacológicos prescritos para ir combinando y minimizando los efectos secundarios que puedan tener.

Se puede encontrar más información en el siguiente enlace sobre Estudio sobre envejecimiento.

A partir de la adolescencia y en la edad adulta, incluyendo la etapa de envejecimiento se irán desarrollando ciertas tipicidades que caracterizan a las personas con síndrome de Angelman y que los especialistas han de tener en cuenta para facilitar el máximo apoyo (fuente Guía de orientaciones para la valoración de discapacidad en enfermedades raras realizada por FEDER y la Comunidad de Madrid, y que se incluyó en un Plan de Acción para Personas con Discapacidad de la comunidad):

  • Reducción de la movilidad
  • Propensión a andar con las rodillas flexionadas, que puede provocar alteraciones en las articulaciones
  • Escoliosis
  • Epilepsia. A partir de los 30 años a veces se presentan brotes de estas crisis
  • Posible alteración de la vista, el oído y la capacidad respiratoria

Recursos de interés (documentos, guías, contactos)

Publicaciones, documentos técnicos y websites con información

Contactos de interés

Preguntas frecuentes

¿Por qué se produce el Síndrome de Angelman?

¿Se puede prevenir?

¿Tiene cura? ¿Cuál es el tratamiento?

¿Qué síntomas tiene una persona con SA?

¿A qué edad suele realizarse el diagnostico?

¿Cuáles son las pruebas para el diagnóstico?

¿Por qué se produce el Síndrome de Angelman?

Según las investigaciones parece demostrado que las mutaciones del gen UBE3A, que está en el cromosoma 15, podrían ser la causa del SA.

Las mutaciones observadas demuestran que se inactiva dicho gen en el cromosoma 15 proveniente de la madre o del padre, según cada caso, porque se pueden dar diversas clases genéticas que pueden alterar el SA.

Será el especialista y los posibles estudios genéticos los que analicen y confirmen que tipo de mutación se ha producido.

¿Se puede prevenir?

No se puede prevenir, a no ser en casos en los que hay antecedentes familiares de Síndrome de Angelman, donde se puede realizar un estudio genético previo.

¿Tiene cura? ¿Cuál es el tratamiento?

No tiene cura, pero si se puede seguir un tratamiento y terapías para minimicen los síntomas y controlen las patologías.

El tratamiento de las personas con SA ha de incluir varios aspectos

  • Fisioterapia
  • Terapia ocupacional para promover su autonomía e independencia
  • Logopedia o terapia para ejercitar el habla y también ejercitar la comunicación no verbal. En este ámbito es importante poder dotar de herramientas de comunicación tanto a la persona con SA como a sus familias para que puedan interactuar
  • Tratamiento farmacológico (en los casos que hay otras patologías asociadas: crisis epilépticas, alteraciones del sueño.)
  • Terapia de conducta y de apoyo a la socialización

Por otra parte, también debería formar parte de este tratamiento una asesoría y formación extensiva a profesores y tutores que puedan estar en contacto con alumnos que tengan este síndrome, y por descontando, asesoría y orientación para las familias.

¿Qué síntomas tiene una persona con SA?

Algunas de las características o indicadores que aparecen en la mayoría de las personas con SA son los siguientes

  • Discapacidad intelectual
  • Alteraciones en el desarrollo y funciones
  • Alteraciones de movimiento y equilibrio que producen dificultad para caminar (ataxia). La persona puede andar de forma ligeramente inestable.
  • Temblor en brazos y piernas
  • Apariencia de conducta feliz con sonrisas, carcajadas, hiperactividad o agitación de manos
  • Dificultad para mantener la atención
  • Alteración en el habla (uso de pocas palabras). Se comunica mejor de forma no verbal.

Luego existen otra serie de puntos, según aparece en la web de la Asociación del Síndrome de Angelman, que no aparecen siempre, pero si se dan en un gran porcentaje de personas con SA (80 de cada 100)

  • Crisis de epilepsia que pueden aparecer antes de los 3 años
  • Patrón definido por ondas amplias y picos lentos en los electroencefalogramas
  • Dimensiones de la cabeza más pequeñas que en otros niños/as de su edad, microcefalia

Como ocurre con todos los Síndromes hay una gran lista de características y patologías que aparecen de forma complementaria y que se repiten en buena parte de las personas con el síndrome, y que son visibles tanto en su apariencia física como con síntomas internos y orgánicos, pero no siempre todas estarán presentes en cada individuo.

¿A qué edad suele realizarse el diagnostico?

Los especialistas médicos suelen basar su diagnóstico clínico en los criterios elaborados por Williams, Angelman o Clayton Smith, tres de los estudiosos e investigadores de esta patología.

Según afirman no es fácilmente reconocible en bebes, ya que las alteraciones de desarrollo comienzan más tarde.

La edad media de diagnóstico suele ser de los 2 a los 5 años

¿Cuáles son las pruebas para el diagnóstico?

En principio el especialista se va a basar en un examen clínico pormenorizado donde detalle la situación del paciente y si sus características de apariencia, conducta y cognición cuadran con la sintomatología y características comunes de este síntoma.

A su vez se solicitará un electroencefalograma donde según el resultado se podrá confirmar si existe la patología y si se cree oportuno una resonancia magnética del cerebro.

También se puede confirmar en algunos casos gracias al test citogenético y molecular.

En algunos casos se recomienda el consejo genético para averiguar la recurrencia de la enfermedad en padres que quieran ampliar la descendencia

Glosario

  • Ataxia. Alteración que se caracteriza por la dificultad para coordinar y controlar los movimientos como caminar, coger objetos, etc.
  • Cariotipo. Se llama así al grupo de cromosomas existentes en una célula.
  • Deglución. Acción de tragar los alimentos.
  • Deleción. Es un tipo de mutación de los genes.
  • Electroencefalograma. Estudio que se realiza para analizar la actividad del cerebro.
  • Escoliosis.
  • Impronta. La impronta es un rasgo que una persona deja ya sea en algo que hace o crea, o en este caso, se aplica a las copias genéticas de cromosomas que se transmiten al bebe. Existe un defecto, llamado defecto del centro de impronta donde el feto recibe dos copias, de padre y madre, del cromosoma 15, pero una alteración hace que el cromosoma de la madre aparezca como si fuera el del padre, entonces las dos copias del gen UBE3A se silencian o no aparecen, y se desarrolla el Síndrome de Angelman.
  • Microcefalia. Se denomina así cuando la cabeza del bebe es más pequeña que los estándares o percentil para su edad.
  • Microdeleción. Una microdeleción ocurre cuando se pierde material de los cromosomas.
  • Mutación (genética). Una mutación ocurre cuando algo cambia o se modifica. En el caso de mutaciones genéticas pueden ser cambios en los cromosomas que componen el ADN de cada persona.
  • Test citogenético. Se trata de una prueba genética que estudia los cromosomas. Se suele realizar analizando células de la médula ósea o muestras de líquido amniótico.
  • Test de metilación. Este test se realiza analizando el ADN del paciente (normalmente a través de la sangre) para estudiar alteraciones cromosómicas.