11 de abril: Día Mundial del Parkinson

Mié 11 Abril 2018 Actualidad

Foto de mujer mayor acompañada de una mujer joven que sonríe

Hoy se conmemora el Día Mundial del Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa y crónica que afecta en España a entre 120.000 y 150.000 personas. Se trata de la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, después de la enfermedad de Alzheimer. 
 
El Parkinson también es, tras el Alzheimer, el segundo diagnóstico neurológico más frecuente entre los mayores de 65 años. Y es que el  2 % de los mayores de 65 años y el 4 % de los mayores de 85 años padecen Parkinson en España. No obstante, el Parkinson no es una enfermedad exclusiva de personas mayores: el 15 % de los pacientes no superan los 50 años y también se pueden encontrar casos en los que la enfermedad se inicia en la infancia o en la adolescencia.
 
“Aunque el origen de la enfermedad de Parkinson aún se desconoce, al igual que ocurre con la mayoría de enfermedades neurodegenerativas crónicas, se cree que su aparición surge por una combinación de factores de riesgo no modificables, como el envejecimiento o factores genéticos. No obstante, las formas familiares sólo representan alrededor del 5 % de los casos. La exposición a ciertos factores ambientales podría incrementar o disminuir el riesgo del Parkinson, pero el conocimiento de estos factores aún no es lo suficientemente amplio y se han encontrado resultados contradictorios en muchos estudios”, explica el Dr. Javier Pagonabarraga Mora, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología. 
 
En España, la prevalencia y la incidencia del Parkinson se ha incrementado considerablemente en las últimas décadas, fundamentalmente por el aumento de la esperanza de vida, los avances diagnósticos y terapéuticos y a una mayor sensibilización respecto a esta enfermedad, ya que es cada vez más conocido que es una enfermedad frecuente, tratable y que requiere de un diagnóstico lo más temprano posible. Por esa razón, la SEN estima que el número de afectados se duplicará en 20 años y se triplicará en 2050. 
 
El 70 % de las personas diagnosticadas de Parkinson en nuestro país tienen más de 65 años y, actualmente, en España se diagnostican cada año unos 10.000 nuevos casos de la enfermedad de Parkinson. No obstante, los pacientes tardan una media de entre 1 y 3 años en obtener un diagnóstico y se cree que hasta un 25 % de los pacientes diagnosticados tienen en realidad otra enfermedad. 
 
“La enfermedad de Parkinson es una enfermedad caracterizada principalmente porque los pacientes presentan temblor de reposo, rigidez, pérdida de habilidad o rapidez para realizar funciones motoras, trastornos posturales y/o trastorno de la marcha. Sin embargo, un paciente con Parkinson puede desarrollar, entre 5 y 10 años antes del comienzo de los síntomas motores, muchos trastornos no relacionados con la motricidad, como son la pérdida de olfato, el trastorno de conducta del sueño REM y la depresión. Conocerlos e identificarlos puede ser clave para poder mejorar los tiempos de diagnóstico de esta enfermedad”, señala el Dr. Javier Pagonabarraga. 
 
Síntomas no motores como la depresión, el estreñimiento, alteración del olfato o trastorno de conducta del sueño REM podrían actuar como marcadores precoces de la enfermedad en el caso de disponer de fármacos neuroprotectores. El estreñimiento puede aparecer a lo largo de la evolución de la enfermedad hasta en el 80 % de los pacientes, la pérdida involuntaria de saliva en hasta el 75 % y los trastornos del sueño afectan hasta un 90 % de los pacientes, especialmente en las fases avanzadas de la enfermedad. Síntomas como la ansiedad, depresión o estreñimiento son más frecuentes en las mujeres que en los hombres, mientras que la somnolencia diurna, la producción excesiva de saliva y la disfunción sexual son más prevalentes en los hombres. Hay que tener en cuenta, además, que en el 30-40 % de los casos los pacientes no presentan temblor.
 
Además de los tratamientos farmacológicas, las terapias cognitivas y sensoriales son bastante efectivas para mantener las capacidades funcionales. Por otra parte, la fisioterapia favorece la disminución de los síntomas que produce el Parkinson, ya que contribuye a reeducar los patrones de movimiento que se ven alterados o disminuidos por esta patología.
 
“Los numerosos síntomas motores y no motores que conlleva esta enfermedad, junto con las diversas complicaciones que pueden surgir, hacen que el manejo de la enfermedad de Parkinson no sea sencillo. Puesto que estos pacientes precisan de un manejo adecuado, éste debería realizarse desde las Unidades especializadas de Trastornos del Movimiento”, concluye el Dr. Javier Pagonabarraga.