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Identificación y análisis de retos para la reforma del SAAD.  Un estudio de la Fundación CASER

 

Desde la Fundación Caser hemos realizado el estudio "Identificación y análisis de retos para la reforma del SAAD"  dando voz a más de mil personas que han participado en las diferentes actividades de campo realizadas, y que han servido para alcanzar resultados relevantes, que sin duda contribuirán a proponer acciones de impacto positivo en el futuro del Sistema. 

Este estudio ofrece hallazgos hasta ahora desconocidos. Uno de estos es el descubrimiento de las que hemos denominado población “desconectada”, y población “indiferente”; ambos grupos de población están potencialmente relacionados con el SAAD pero fuera de su radio de acción, por motivos como desconocimiento, falta de apoyos y la complejidad del sistema.

Hemos podido constatar que en la gestión del SAAD se ha instalado una inercia que hemos llamado “listón de los 6 meses” ya que más de la mitad de la población atendida debe esperar 6 meses o más para los procesos de reconocimiento y asignación de prestaciones y/o servicios. Relacionado con este aspecto, nuestro trabajo de campo realizado nos ha permitido comprender cómo 13 años después, el proceso de valoración sigue despertando reticencias entre usuarios, familias, empresas y profesionales vinculados al SAAD. Estos aspectos han consolidado una imagen de sistema complejo, que desincentiva mediante la incertidumbre en todos sus procesos.

En relación con la cobertura de servicios, hemos encontrado evidencias de que determinadas variables se relacionan más claramente con la mejor cobertura de las necesidades de apoyo de la población dependiente, siendo relevante, de manera destacada, la escasez de cobertura en los municipios del medio rural, así como en la población joven y/o con estudios universitarios. Las razones que explican estas diferencias, sin embargo, son múltiples: falta de medios, orientación del sistema a la población envejecida, y mayor nivel de exigencia entre los usuarios del sistema que tienen formación.

Otros de los desafíos que surgen son las dificultades de coordinación entre administraciones, ya que suponen una amplia falta de vertebración. Hemos encontrado evidencias de que las CCAA no cooperan, no comparten técnicas, ni información, ni resultados. En este contexto, el papel central que debería tener la Administración Local como nexo entre la población general y el SAAD, se ve oscurecido. Los problemas de cooperación institucional tienen un ejemplo claro en el llamado sistema de información del SAAD (el SISAAD). Las informaciones recogidas evidencian un escaso conocimiento de este, ya que varios expertos hablan de implantar un sistema informático común, cuando en realidad ya existe, aunque su operativa concreta no se perciba así.

En su configuración actual, el SISAAD mantiene una lógica de prestación de servicios, lo que propicia un uso de los datos del sistema en general muy limitado, impidiendo el acceso de personas y centros de investigación a la consulta y explotación estadística de los datos de manera productiva. Esta cuestión, a la larga, supone un empobrecimiento del propio sistema porque no se puede generar conocimiento a partir de sus propios datos. Se identifica como dificultad que los datos con que cuenta el SISSAD no permiten conocer el grado de cobertura del sistema debido que, se carece de datos que puedan dar cuenta de la cantidad de personas con dependencia (o potencialmente dependientes) que no solicitan prestaciones.

El desafío institucional se completa, según nuestros hallazgos, con un conflicto de centro-periferia que enfrenta una triple dificultad: menos oferta y mayor coste de los servicios para población de menores ingresos. Esta situación no sólo provoca que prácticamente la única salida para la provisión de apoyos a personas dependientes en el medio rural sean las relaciones informales, a saber, vecinos, amigos, familiares, sino que esto implica que no se está generando en el medio rural el porcentaje de puestos de trabajo esperados.