Claves para contrarrestar el deterioro físico asociado al paso del tiempo

Mié 11 Octubre 2017 Actualidad

varias cosas que indican una vida saludable: metro, manzana, zumos

HM Hospitales ofrece las claves para contrarrestar el deterioro físico asociado al envejecimiento y se resumen en mantenerse físicamente activo, seguir una dieta equilibrada y la planificación de un chequeo médico completo cada seis meses.

Durante el proceso de envejecimiento, se producen una serie de cambios que afectan tanto al aspecto biológico como al psicológico de la persona. Los cambios considerados normales asociados al envejecimiento son:

  • Disminución de la agudeza visual y auditiva.
  • Disminución de masa ósea y muscular.
  • Rigidez articular.
  • El proceso de digestión se enlentece.
  • Disminuye la función renal y la capacidad de la vejiga. Aparece incontinencia.
  • Los vasos sanguíneos se estrechan y pierden elasticidad. Aumenta la presión arterial.
  • También reducen su eficacia los sistemas endocrino (baja la producción de hormonas), nervioso (más lentitud en las respuestas y en los procesos cognitivos) e inmunológico (crece la susceptibilidad a los procesos infecciosos).

Ante estos condicionantes típicos del envejecimiento, la dieta y el ejercicio son las pautas más recomendadas para ralentizar sus efectos; sin embargo, el desgaste físico asociado al envejecimiento es una realidad a la que hay que hacer frente.

Dieta mediterránea

La dieta cobra una especial relevancia: “La dieta en la edad adulta debe ser baja en hidratos de carbono y grasas, siendo importante también las cantidades. Es necesario tener presente que cualquier alimento va a aportar unas calorías, y estas están en relación con la cantidad del alimento”, señala el Dr. José María Pallarés, coordinador de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Madrid. En la misma línea, el Dr. Zarzoso recomienda “seguir la dieta mediterránea, abundante en fibra y en pescado azul, ya que se ha demostrado que en personas entre los 70 y los 90 años el consumo de pescado azul reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular en más de un 50 %”.

En aquellos casos en los que, debido a alguna patología concreta, no sea posible seguir una dieta equilibrada que contenga tanto legumbres como verduras, carnes, pescados y frutas, pueden estar recomendados los suplementos nutricionales. Por otro lado, matiza el Dr. Pallarés, con el paso de los años, “vitaminas y minerales se absorben con mayor dificultad, por lo que se recomienda su administración en suplementos dietéticos”.

La importancia del chequeo

Una vez superada la sexta década de vida una persona adulta sin enfermedades demostrables debería realizar revisiones médicas como mínimo cada seis meses, y ser el médico con su valoración quien indique las pruebas complementarias a realizar, pues no se puede generalizar haciendo el mismo tipo de estudio a cada persona pues sus condiciones físicas, psíquicas y antecedentes requerirán las exploraciones a considerar.

Este chequeo “debe consistir en una analítica completa, un electrocardiograma, presión arterial y controlar el peso. En pacientes varones revisión por urólogo para despistar problemas prostáticos así como las mujeres visitar al ginecólogo. En las mujeres además, cada 2 años es recomendable la realización de una densitometría ósea para valorar presencia de osteopenia u osteoporosis”, señala el Dr. Zarzoso.

Actividad física esencial

A menudo, se aconseja caminar una hora diaria. Para el Dr. Pallarés, esta es una buena idea, siempre que esa actividad no le impida estar activo el resto del día, ya que “permanecer durante horas sin movilidad es lo peor que puede hacerse” al favorecer la rigidez articular y con ello los dolores y una movilidad aún menor. Actividades como yoga, taichí, pilates o natación también pueden ser muy beneficiosas puesto que potencian la flexibilidad y el equilibrio y contribuyen a las relaciones sociales, también muy importantes en esta etapa de la vida.